
Los dueños de los cines piden tráilers más cortos
Los 150 segundos estándar de los cortos promocionales que tanto nos gusta ver en el cine se convertirán en 120 si una asociación norteamericana se sale con la suya.
Los 150 segundos estándar de los cortos promocionales que tanto nos gusta ver en el cine se convertirán en 120 si una asociación norteamericana se sale con la suya.
La NATO no es la organización del tratado del Atlántico norte, sino algo todavía más poderoso: la asociación de dueños de salas de cine de los Estados Unidos, un grupo de señores muy viejos y muy conservadores, que son los mismos que boicotean el lanzamiento simultáneo de películas en pantallas de cine y digital, los que se niegan a aceptar películas prohibidas para mayores de 18 y por lo tanto han coartado la libertad de expresión del cine comercial tanto como el código Hays de los 50, y los que mataron a Kennedy, Martin Luther King y Ghandi (esto último no está confirmado 100%).
Hoy por la mañana esta asociación lanzó un documento llamado “guía voluntaria de marketing dentro de los cines”, que dentro de sus amables sugerencias incluye una exhortación a bajar la duración de los trailers a 120 segundos en vez de los dos minutos y medio a los que estamos acostumbrados hace décadas. No solo eso, la asociación prefiere que no haya ni trailers ni posters de películas hasta 4 meses antes del lanzamiento. Cada distribuidora tendría dos exenciones anuales a esta metodología, y tampoco se permitirá incluir anuncios de otros productos dentro de los trailers (promociones con locales de comida rápida, videojuegos) ni direcciones de Internet que motiven a los espectadores a usar sus celulares para acceder durante la función.
Está claro que la NATO quiere controlar sus cines con mano de hierro, y son pocas las concesiones que otorga a distribuidores, realizadores, y hasta espectadores. Pero las palabras más despectivas de la carta se reservan para los auditores de los estudios, de los que pide identificación, una carta del estudio y “vestimenta profesional”. No solo eso - cuando el auditor haya hecho su trabajo de chequear que todo está en orden, no se puede quedar a ver la película o interactuar con los espectadores… y si lo hace, seguridad lo sacará a la fuerza. ¿no será mucho, Mr. NATO?