
Netflix da un paso atrás en su lucha contra los cines
Ted Sarandos, director de contenido de Netflix, lanzó un ataque contra los dueños de cines que puede haberle salido por la culata. Tanto, que tuvo que recular en recientes…
Ted Sarandos, director de contenido de Netflix, lanzó un ataque contra los dueños de cines que puede haberle salido por la culata. Tanto, que tuvo que recular en recientes declaraciones.
Sin duda Ted Sarandos, el visionario director de contenidos de Netflix que fue esencial para el regreso de Arrested Development y el éxito de House of Cards, es uno de los ejecutivos más interesantes del momento en la categoría post-Steve Jobs, pero aparentemente nadie es intocable, ya que tuvo que retirar sus recientes declaraciones sobre el poder de los dueños de cines.
A fines de octubre Sarandos dio una controvertida charla en el Film Independent Forum de Los Angeles en la que literalmente pidió que los poderosos dueños de las grandes cadenas de cines de los Estados Unidos permitan que las películas se estrenen simultáneamente en streaming y en las salas. Dijo Sarandos: “Los dueños de los cines son los que ahogan a la innovación, por eso nosotros vamos a tratar de lanzar algunas películas en este formato, porque a mi entender los dueños de las salas son los que estrangulan a la distribución y a la innovación: no solamente van a matar a los cines – van a matar a las películas.”
Palabras durísimas que tuvieron respuesta inmediata de los acusados dueños de cine, en especial por el interés que Netflix ha demostrado en meterse en sus sistemas de distribución. John Fithian de la asociación de dueños de salas aclaró que su cámara no tiene ningún interés en cambiar sus sistemas de distribución para favorecer a Netflix y se reunió personalmente con Sarandos para hablar de este tema. Ayer el ejecutivo de Netflix aclaró que no quiere que las películas se estrenen el mismo día en cines y Netflix, sino que quería “acortar las ventanas” (actualmente unos 4 meses entre el lanzamiento de la peli en cines y DVD/streaming).
Está claro que el modelo actual no funciona bien, pero los intereses creados de Netflix no harán que cambie. ¿Verán la luz algún día los dueños de las salas y se interesarán en lo que quiere el consumidor?