
Historia de dos Utopias: La remake como cover
La serie de culto británica regresa en una versión norteamericana de la mano de la guionista de Perdida (Gone Girl, 2014) que busca ser a la vez recreación y continuación.
La serie de culto británica regresa en una versión norteamericana de la mano de la guionista de Perdida (Gone Girl, 2014) que busca ser a la vez recreación y continuación.
Remake es una palabra violenta. Significa “volver a hacer”, como declarando la intención de que lo nuevo reemplace lo anterior. En la música, en cambio, una remake es un cover. Se asume que el público conoce la original, convirtiendo al cover y su inspiración en una conversación entre artistas. La versión de Joe Cocker de With a Little Help From My Friends no reemplaza a la original de los Beatles: la complementa.
Las remakes de la era pre-Internet usaban películas y series originales como un punto de partida, barriendo bajo la alfombra el resto. Caracortada (Scarface, 1983) hace mínimas referencias al original de 1932. Son pocos los que saben que Mentiras Verdaderas (True Lies, 1993) es una remake de una ignota película francesa de 1991 llamada La Totale!, o que la clásica sitcom Tres Son Multitud (1977-1984) rehace la inglesa Man About The House (1973-1976)
Pero la remake moderna tiene que tener en cuenta el original. Juega con las expectativas del público y los guiños al pasado. La nostalgia, al fin y al cabo, mueve millones, y no hay peor sacrilegio que ignorar lo que hizo que una obra perdure en el tiempo.
El historial de las remakes yanquis
Si hay un argumento en contra de las remakes, es el historial de remakes yanquis de series inglesas. La genial Coupling (2000-2004) convertida en 2003 en un clon de Friends (1994-2004) para NBC. La telenovelesca versión de Skins (2011) de MTV. El engendro basado en The I.T. Crowd (2006-2013) con Joel McHale que ni siquiera se estrenó (pero se puede ver en YouTube). Aún éxitos como Shameless (2011-) o The Office (2005-2013) reciben críticas de los fundamentalistas del british humour.
Gracias a la libertad temática y las temporadas cortas del streaming y el cable premium, la adaptación de material inglés por fin puede conversar de igual a igual con su inspiración. House of Cards (2013-2018) superó a la original británica. La premiada Veep (2012-2019) nació como una adaptación de la inglesa The Thick of It (2005-2012). Y después de varios intentos fallidos, Amazon acaba de estrenar su versión del clásico de culto Utopia (2013-2014).
Las dos Utopias
La serie original de Dennis Kelly es un collage de la cultura pop de los ‘90: la violencia estilizada de Quentin Tarantino, la conspiranoia de los X-Files, y los cómics existencialistas del sello Vertigo de DC. Su cancelación después de dos temporadas puso de luto a sus fanáticos pero se sintió casi lógica. Utopia estaba destinada a ser una serie de culto.
La nueva versión nace de ese mismo fanatismo. La novelista Gillian Flynn (Heridas Abiertas, Perdida) amaba la serie de Kelly y la adaptación es inusualmente fiel. La idea original no cambia: una novela gráfica escrita y dibujada por un autor anónimo parece predecir el futuro. Un grupo de lectores obsesivos sale en busca de la secuela nunca publicada, intentando detener el apocalipsis. Su búsqueda llama la atención de una organización secreta que les da caza, dejando un reguero de sangre en el camino. Una road movie ultraviolenta, que se siente más actual que nunca.
Y quizás eso sea un problema. Amazon no tenía forma de saber que Utopia se estrenaría en medio de una pandemia real. Los paranoicos que protagonizan la serie, convencidos de que cada plaga de este siglo ha sido creada por el hombre, ya no parecen románticos sino que se acercan demasiado a ese primo que todos tenemos y que nos llena el whatsapp de JPGs que hablan de laboratorios secretos y experimentos de la CIA.
Utopia es un proyecto de perfil alto. El elenco está repleto de caras conocidas, como John Cusack en un rol que va contra su tipo, y el talento del equipo creativo es enorme. Detrás de cámara está Toby Haynes, director de la genial miniserie Jonathan Strange & Mr. Norrell (2015) y U.S.S. Callister, el capítulo ganador del Emmy de Black Mirror (2011-). La inquietante banda sonora es de Jeff Russo, colaborador de Noah Hawley en Fargo (2014-) y Legion (2017-2019). Hasta el cómic dentro de la serie es una belleza, obra del ilustrador brasileño João Ruas, responsable de varias portadas de la serie Fables de Vertigo.
En otro momento, Utopia hubiese sido un suceso. Encaja perfectamente con la estética de Hunters (2020-) y The Boys (2019-), pero Amazon casi no la promocionó, y el estreno desfasado entre Estados Unidos y el resto del mundo demuestra el desinterés de parte de sus propios productores. Con una primera temporada que termina en un gancho que probablemente nunca se resuelva, Utopia parece condenada a ser la eterna serie de culto.
¿DONDE LOS VI?
El grupo de nerds de la nueva Utopia es un quién es quién de caras conocidas.
IAN es DAN BYRD
Fue Travis, el hijo de Courteney Cox que se negaba a volar del nido en la sitcom de culto Cougar Town (2009-2015) y el amigo de Olive (Emma Stone) en Se Dice De Mí (Easy A, 2010)
BECKY es ASHLEIGH LATHROP
Es Breana, una de las alumnas de Kominsky en El Método Kominsky (The Kominsky Method, 2018-) y su Natalie/Ofmatthew nos rompió el corazón en la tercera temporada de The Handmaid’s Tale (El Cuento de la Criada, 2017-)
SAM es JESSICA ROTHE
Después de una década de hacer de “mejor amiga de la protagonista” en cine y televisión, sorprendió con su protagónico en Felíz Día de tu Muerte (Happy Death Day, 2017) y su secuela de 2019.
WILSON es DESMIN BORGES
Este veterano de series canceladas (¡algunas antes de salir al aire!) la rompió como, casualmente, el veterano de guerra Edgar en la comedia antirromántica You’re the Worst (2014-2019)