
Sony quiere combatir la piratería televisiva
Después de años de atacar a los piratas a demanda pura, un ejecutivo de Sony TV busca una alternativa más constructiva: darnos lo que queremos, cuándo lo queremos. ¿Tan difícil…
Después de años de atacar a los piratas a demanda pura, un ejecutivo de Sony TV busca una alternativa más constructiva: darnos lo que queremos, cuándo lo queremos. ¿Tan difícil era?
¿Cuántos de ustedes vieron Breaking Bad? Ah, bien, veo que todos levantaron la manito. Un aplauso a su nerdismo consumado. ¿Y cuántos lo vieron de forma legal? Upa. Bajaron casi todas las manos. Y el que la tiene arriba es porque hizo una matufia extrañísima conectando el Netflix inglés a una VPN. No se si vale, pero dentro de todo es legal… ahora hagamos otro experimento. Si Breaking Bad se hubiera transmitido en el mismo día y la misma hora que en Estados Unidos en cable, ¿lo hubieran visto de forma leg…? AH cuantas manos arriba. Todas las manos. Aún de las que no lo habían visto originalmente.
Y sin embargo los canales siguen trabajando con los mismo conceptos que tenían cuando salía por la tele “El Auto Fantástico”, esperando semanas y hasta meses para estrenar temporadas y mostrar capítulos que Twitter ya te spoileó mil quinientas veces. ¿Qué se puede hacer al respecto?
Según Steve Mosko, presidente de Sony Pictures Television, no solo se puede hacer algo, sino que se DEBE hacer. Después de un viaje a Europa en, Mosko no podía creer lo rápido que aparecían torrents, descargas directas y hasta DVDs ilegales vendidos por “manteros” de las series de su estudio. En una conferencia reciente en la NYC Television Week Mosko dijo que la manera de combatir esta piratería está en los lanzamientos globales a la misma hora y el mismo día, algo que Game of Thrones y The Walking Dead practican con muchísimo éxito.
Pero Mosko quiere ir más allá: está cambiando la escala de producción para que los doblajes y subtitulados se hagan antes de los estrenos en el país de origen. ¿Por qué tanto apuro? Porque Mosko ve claramente que los demonizados “piratas” no son criminales, sino consumidores frustrados. O como dice él mismo: “cuando miro los números de esos torrents de Breaking Bad, lo que veo es mi plata, yéndose por la puerta”.