
Adiós Mike Singleton
¿Sabés cuánto espacio es 48k? Poco. Poquísimo. Es lo que ocupa el archivo de Word de estas cuatro páginas de noticias. Si tu banda ancha baja a menos que eso en un segundo, te…
MIKE SINGLETON
¿Sabés cuánto espacio es 48k? Poco. Poquísimo. Es lo que ocupa el archivo de Word de estas cuatro páginas de noticias. Si tu banda ancha baja a menos que eso en un segundo, te quejás de que anda lento. La imagen de ese señor de amplia pelambre que probablemente no conozcas ocupa más de 48k, pero en 1984 Mike Singleton metió en ese espacio un mundo entero.
Sin duda la humilde ZX Spectrum de 48k fue el punto de partida de la creatividad e imaginación que relacionamos con los estudios europeos, y Mike Singleton, que falleció el 10 de octubre a los 61 años como consecuencia de un cáncer de garganta, fue el más ambicioso de todos. Su obra más famosa es Lords of Midnight, de 1984, un juego que mezcla rol, estrategia en tiempo real y exploración que ofrecía un amplísimo mundo para explorar, inspirado en Tolkien y que desafiaba las limitaciones del hardware de la época, con un elenco de cientos de personajes, temibles ejércitos, una interfaz que requería el uso del teclado completo y la lectura de una cien páginas de ficción para sólo empezar a jugar.
Luego de la excelente secuela Doomdark’s Revenge y el extrañísimo Dark Sceptre, Singleton tuvo la opotunidad de adaptar Star Trek y El Señor de los Anillos con pésimos resultados - el primer juego jamás salió a la venta, el segundo, War in Middle Earth, está muy por debajo de sus juegos originales. En la segunda era de oro de los desarrolladores europeos, signada por la Commodore Amiga y la Atari ST, Singleton resurgió con Midwinter y su secuela Flames of Freedom, dos juegos que parecen marcar un futuro que nunca llegó: complejos, imaginativos y a la vez teñidos de una metáfora política tan rica en su ficción como la fantasía medieval tolkieniana de su primera época.
Como pasó con Julian Gollop (X-Com), David Braben (Elite) o Jon Hare (Sensible Soccer), Singleton tuvo dificultades para adaptarse a la época post-Doom de la industria, con sus grandes equipos de desarrollo y géneros más cerrados. En sus últimos años volvió a la programación, planeando una adaptación de Lords of Midnight para iPhone y un último juego que cerrara la trilogía. Christopher Jon Wild, su colaborador en este emprendimiento, está considerando terminar la adaptación para extender el legado de un innovador cuyas ideas persisten en juegos como Minecraft y las series Elder Scrolls y Far Cry.
Keith Stuart, en The Guardian, cerró su obituario con una frase que vale la pena citar: “La industria de los videojuegos es tan joven que aún no tuvimos que enfrentar la pérdida de muchos de nuestros héroes, pero eso es lo que sucedió esta semana.”