
Pixar al rescate del último independiente
El aclamado director inglés Ken Loach tuvo un problema inesperado en la edición de su última película, hasta que los ángeles poligonales de Pixar lo sacaron del apuro.
El aclamado director inglés Ken Loach tuvo un problema inesperado en la edición de su última película, hasta que los ángeles poligonales de Pixar lo sacaron del apuro.
Ken Loach y Pixar son los mayores exponentes en sus campos respectivos. Pixar, claro, es la empresa que hizo de la animación 3D un fenómeno y que (al menos hasta hace unos años) era garantía absoluta de historias inolvidables y de grandes personajes. Loach es un aclamado director inglés, ganador de la palma de oro en Cannes, especializado en intimistas dramas de profundo contenido social como “Mi nombre es todo lo que tengo” y “Riff-raff”.
A los 77 años, Loach está trabajando en la que según él podría ser su última película llamada “Jimmy’s Hall”, y como lamentablemente ha sido una constante en toda su carrera, anda con problemas de producción, en este caso no por dinero sino por la falta de un tipo específico de cinta que se usa para marcar los distintos rollos de celuloide en una isla de edición. Sí, Loach todavía filma en celuloide, y sí, todavía edita a mano. Luego de buscar esta cinta por toda inglaterra, el director hizo público su pedido a través de los medios, y Pixar vino al rescate.
Al parecer los editores de la compañía de animación adoran la obra de Loach, y recorriendo sus vastos galpones de cosas raras (o al menos supongo que en Pixar habrá galpones llenos de cosas raras) encontraron 21 rollos de la dichosa cinta y lo mandaron directamente a Londres, con un adorable dibujito de Mike y Sully editando a mano. Loach declaró estar encantado de descubrir que Pixar, la más digital de las productoras, ama la tecnología análoga tanto como él y espera conocerlos en el futuro. Y de paso les mandó una fotito en la que replica junto a su editor la pose de Mike y Sully. Adorables todos.