Hojeando un libro sobre Kyoko Okazaki
Hace poco hice un pedido en Neokyo, un servicio basado en Fukuoka que te permite hacer compras en locales japoneses y acumularlas en un solo pedido que te envían por el servicio…
Hace poco hice un pedido en Neokyo, un servicio basado en Fukuoka que te permite hacer compras en locales japoneses y acumularlas en un solo pedido que te envían por el servicio que querés. Compré ocho libros de los que no sabía casi nada. Me lleve sorpresas.
(¡de las buenas!)

Es difícil comprar un libro sin hojearlo… ¿más o menos te guías por lo que te imaginás que tiene?
Como ejemplo, este es mi favorito de la compra, “Girls’ Life in the Flat Field”, el libro de una exposición de la mangaka Kyoko Okazaki en el museo literario de Setagaya en 2015.

Amo a Okazaki, hay MUY poco editado fuera de Japón, así que me hubiese contentado con una colección de arte original en buena calidad. Pero el libro es mucho más que eso.
MUCHO.
Son 400 páginas que se sienten como tener la obra completa de la mangaka en tus manos.



Desde el principio el libro me quitó el aire. Es enorme, pesadísimo, y cargado de información. Empieza con pinturas de la época de la secundaria y (amé esto) un fanzine adolescente inserto entre las páginas que cuentan sus primeros años en la industria.



A lo largo de todo el libro hay reproducciones en calidad altísima de las páginas originales de manga de toda su carrera. En las fotos comparo una página de Pink, donde se ve la impresión original en el negro-puro del manga, comparado con el original de Okazaki.



Las 400 páginas compactan muchísima data. Una intro de Banana Yoshimoto, recuerdos de la movida ochentera por músicos como Kenzo Saeki, y una conversación entre sus “herederas” Moyoco Anno, Erika Sakurazawa y Maho Shimao que traduje como pude con Google Translate.

Pero las sorpresas no paran. Hay varios inserts, incluyendo uno de homenajes con un regreso a River’s Edge por parte de Machiko Kyo (Cocoon) y fotos “okazakiescas” de Shiori Kawamoto que hacen referencia a su retrato de la vida cotidiana post-burbuja.



Después de una sección en la que detallan sus influencias (¡nunca había visto esa ilustración basada en Cindy Sherman!) hay un cómic completo del que nunca había visto nada, una especie de remix de Sin Aliento de Godard que amaría poder leer.



En fin, el libro es hermoso. Ni idea si te gusta Okazaki o no sabés quién es, pero seguro alguien te gusta, y seguro hay un libro así de espectacular dando vueltas.
Como todo lo que compré en librerías japonesas de segunda mano, el libro está en perfecto estado, con obi y todo.

Antes había usado Buyee sin problemas. Neokyo es un poco más lento para tramitar todo, pero la interfaz es mucho mejor, en especial para acceder al catálogo de la librería de segunda mano Suruga-ya. Aparte aprovechan mejor el espacio en la caja y protegen más los objetos.

Los libros usados suelen estar un 50-70% más baratos que su precio original. Como nuevos, por supuesto (si no, te lo dicen). El envío es saladito. Conviene acumular varios y directamente pedir por DHL. Llegan a tu casa en una semana. Y si son solo libros, no pagan impuestos.

También se pueden comprar cosas todavía más raras por Yahoo! Auctions a través de Neokyo. Como esta guía de un juego japonés con el que estaba obsesionado en los ‘90 y del que no hay NADA publicado. Es muy bonita. Y los precios, por suerte, siguen relativamente bajos.

Perdón por secuestrar este hilo sobre Neokyo para hablar de Okazaki, pero la idea es esa: ese mangaka/estudio/director con el que estás obsesionado tiene ALGO publicado en Japón que está buenísimo. Jugate y traételo. Nuestro peso está en llamas pero el yen está más bajo que nunca

(¡y una más de Okazaki! Nunca había visto esta doble página, un concepto sobre una historia que ella nunca escribió de nombre “Dream Machine”… supongo que no tiene nada que ver con la “Dreaming Machine” que Kon nunca llegó a filmar, pero me sorprendió la causalidad)

Mentí. Acá van las última dos de Okazaki, una fotito del mismísimo Nobuyoshi Araki y un videito de la tele japonesa de 1987 en el que enseña a dibujar pezones. La amo con locura.
