
Jonathan Ross será la cara de Xbox One
Demostrando quizás el interés de apuntar a un público más sofisticado, Microsoft contrata a un famoso presentador inglés como vocero de la campaña inicial de su nueva consola.
Demostrando quizás el interés de apuntar a un público más sofisticado, Microsoft contrata a un famoso presentador inglés como vocero de la campaña inicial de su nueva consola.
El 12 de mayo de 2005 Microsoft presentó Xbox One en un especial en MTV conducido por Elijah “Frodo” Wood y con la presencia de la banda The Killers. Un intento de apuntar a un público joven (pero no demasiado joven) que definió lo que serían los siguientes ocho años de comunicación corporativa de la empresa. En el caso de Xbox One, el evento de lanzamiento fue un paso en falso en otra dirección, en el que se habló poco y nada de la consola como máquina de juegos y se expusieron los planes de la empresa de hacerla “el centro del living”. Claramente Microsoft tiene dificultades para comunicar exactamente QUE es Xbox One, y nada mejor que un comunicador profesional, querido y admirado por la gente, para hacer bien el trabajo.
El nombre de Jonathan Ross quizás no tenga mucho peso para el gamer argentino, pero este experto en cultura pop alcanzó la fama en Inglaterra como el más nerd de los presentadores radiales. Fanático de los comics, las series de ciencia ficción, y, claro, los videojuegos. Su relación con Microsoft siempre ha sido excelente, al punto que ha hecho voces en Halo 3 y Fable III, y según el ejecutivo de MS Phil Harrison, el propósito de traer a Ross al equipo de Xbox One tiene que ver con “cambiar la forma en que pensamos”.
Aparentemente el rol de Ross no consistirá solamente en poner la carita, y oficiará de consultor de Microsoft además de hacer realidad ese híbrido entre televisión e interacción que la empresa está preparando hace rato. Será cuestión de esperar y ver, y aunque la presencia de Ross no garantice que Xbox One sea todo lo que Microsoft espera, al menos pondrá una traba a los problemas de comunicación y relaciones públicas que plagaron a la consola durante su anuncio.