
Microsoft tiene un nuevo CEO
Después de 38 años en los que el poder sólo había cambiado una vez de manos, Satya Nadella dominará la empresa de Windows, Xbox y, eh, Zune. Enterate de los detalles y qué…
Microsoft tiene un nuevo CEO
Después de 38 años en los que el poder sólo había cambiado una vez de manos, Satya Nadella dominará la empresa de Windows, Xbox y, eh, Zune. Enterate de los detalles y qué significa para el gaming.
No, no es Lex Luthor. Su nombre es Satya Nadella y es el nuevo CEO de Microsoft, convirtiéndose en la tercera persona en ocupar el Trono de Redmond lluego de 24 años de Bill Gates y 14 de Steve Ballmer. Como se había insinuado en los últimos meses, Microsoft buscó dentro de la misma empresa y ascendió al que mejor se había desempeñado, específicamente en el área de Cloud and Enterprise, la menos publicitada y (según dicen los que saben) la más eficiente de la compañía, donde Nadella se desempeñó durante años como vicepresidente
“Azure” es la palabra clave del veloz ascenso de Nadella, quien entrara a Microsoft a los 25 años y dedicara la mayor parte de su vida profesional a las herramientas corporativas, un mensaje claro para la comunidad de tecnología sobre la dirección que tomará la empresa en los próximos años: Microsoft fortalecerá su estatus como fuerza dominante en el campo de las herramientas de IT. Nadella ocupará su puesto de inmediato, acelerando la partida de Ballmer y, sorprendentemente, invocando de nuevo a Bill Gates, que pasó los últimos 10 años relativamente distanciado del imperio que creó, dedicando su vida a la filantropía. El ascenso de un soldado (en vez de los rumoreados Tony Bates de Skype y Stephen Elop de Nokia) indica que los cambios no serán estrepitosos.
¿Qué significa esto para el gaming? Francamente, no es el mejor prospecto (como sí lo era Stephen Elop, un especialista en dispositivos para público masivo). Microsoft viene perdiendo millones en sus productos para consumidores, y la estrategia de concentrarse en el desarrollo de herramientas corporativas estaría muy bien vista, especialmente por el co-fundador de la empresa, Paul Allen, que sugirió en noviembre que la división Xbox se separe y se venda, de la misma forma que Nokia vendió su división de celulares a Microsoft a fines del año pasado. Es una manera de decir que Xbox continuará, sea o no bajo el paraguas de Microsoft.
Ballmer, en cambio, tenía debilidad por la división Xbox, ya que fue uno de los primeros proyectos que aprobó como CEO, y consideraba que había hecho milagros por mantener la marca Microsoft relevante en la mente del consumidor. Nadella no tiene un lazo afectivo ni corporativo con Xbox, y a pesar del éxito de ventas, la división sigue perdiendo dinero. La pérdida de Don Mattrick a Zynga en julio del año pasado sacudió a la compañía, y aunque Julie Larson-Green está haciendo un buen trabajo (tanto que se la consideraba una posible sucesora de Ballmer), la dirección clara de Microsoft es concentrarse en software y servicios, no en hardware - no por una cuestión de dinero, sino de foco.