
La peli: Permanent Midnight
¿Crees que conocés a Ben Stiller? El simpático actor de Zoolander y los Fockers muestra su lado más oscuro en esta comedia negra ambientada en los más drogones años ochenta.
¿Crees que conocés a Ben Stiller? El simpático actor de Zoolander y los Fockers muestra su lado más oscuro en esta comedia negra ambientada en los más drogones años ochenta.
ALF. Amorfísimo Lejano Fantástico en la versión en castellano ¿alguien se acuerda de esa expresión que usa Willie Tanner? Era Alien Life Form en la original, algo que tenía bastante sentido y que por eso (habrán creído los traductores) no encajaba con esta bizarrísima serie. Un extraterreste muppet que comía gatos, decía “No Hay Problema” y que medio estaba enamorada de la hija adolescente de los buenos Tanner. Sería imposible que una serie así llegara al aire en estos días, y es la típica referencia que uno usa cuando hace el chiste de que en los ochenta todos tenían que estar pasados de merca para proponer una cosa así.
Excepto que en este caso no había ninguna broma, porque al menos uno de los guionistas de la serie estaba en un estado lamentable, adicto a todo tipo de sustancias y viviendo una vida surrealista en Los Angeles que no tenía nada que ver con lo que había soñado.
Su nombre es Jerry Stahl, hoy aclamado novelista que debutó con una autobiografía: “Medianoche Permanente” que fascinó a Ben Stiller tanto que hizo lo imposible para producir esta película, algo que muchos percibieron como un intento de cambiar su imagen de comediante familiar, pero que viene de un lugar sincero que se nota claramente en las películas más inocentes de Stiller y en los sketches más feroces de su programa de televisión de corta vida: un odio profundo y cortante a la falsedad de Hollywood y a las mentiras que hay que decir (y decirse) para salir adelante.
Un elenco de primera línea acompaña la que para mí es la mejor actuación de la carrera de Stiller, y que incluye a su eterno amigo Owen Wilson, a una Elizabeth Hurley igual de arriesgada que Ben, y a figuras del ambiente de la comedia como Janeane Garofalo, Fred Willard y Andy Dick.
ALF no es ALF, claro, sino que es un tal “Mr. Chompers”, ya que los dueños de los derechos de la serie jamás permitirían que Stahl muestre al verdadero bicho en sus secuencias alucinatorias (un detalle: Stahl escribió el famoso capítulo de la Cucaracha). Muchas otras estrellas cambian sus nombres en este viaje acelerado por la farándula ochentera, pero a cada una de las sustancias que Jerry consume se las llama por su nombre, y la estructura de la película contempla su casi imposible rehabilitación, y el profundo rencor por todo lo que sacrificó para nada.
La película vale la pena sólo por el ácido guión de Stahl y el protagónico de Stiller, así que es una pena que la dirección del ya retirado David Veloz no esté a la altura y a veces Permanent Midnight ronde la estética del telefilm. No es excusa para no ver esta obra maestra de la decadencia pop.