
Full Bokko Fichi: tanques en baja
Los grandes lanzamientos de fin de año llegaron y se fueron, dejando números preocupantes: las ventas de Call of Duty: Ghosts, Assassin's Creed IV: Black Flag y Battlefield 4…
Los grandes lanzamientos de fin de año llegaron y se fueron, dejando números preocupantes: las ventas de Call of Duty: Ghosts, Assassin’s Creed IV: Black Flag y Battlefield 4 bajaron de forma alarmante.
El 11 de noviembre de 2012 Activision lanzó en todo el mundo Call of Duty: Black Ops II, ganando en ese día 500 millones de dólares, hasta ese momento el lanzamiento más importante, no de la historia de los videojuegos, sino de todo el mundo del entretenimiento. Más que cualquier película, cualquier disco, cualquier Harry Potter. Ese número se aumentó a mil millones en quince días, o casi 7 millones y medio de unidades, superando la venta en noviembre de Modern Warfare 3 por un 8 por ciento.
El 6 de noviembre de 2013, casi un año después, el CFO de Activision Dennis Durkin tuvo el difícil trabajo de tener que confirmar que las ventas de Call of Duty: Ghosts están muy por debajo del anterior. “Como venimos diciendo hace más de un año”, continuó Durkin, “los años de transición de consola son impredecibles y debido a este problema y a la distribución digital, la cantidad de unidades distribuidas a vendedores es inferior al de 2012.”
Durkin se refiere al anuncio de inicios de esta semana, en el que la orgullosa Activision hablaba de que se habían vendido mil millones de dólares de mercadería. Un anuncio extraño en el que había que leer entre líneas para descubrir que Activision había distribuido mil millones de dólares al costo de Call of Duty: Ghosts. O sea que – teóricamente – se puede vender ese número a futuro, porque esos mil millones no están en los bolsillos de Activision sino en las bateas de Gamestop, Walmart, y tu local amigo. ¿Cuánto habrá vendido Call of Duty: Ghosts? A principios de diciembre veremos cuán estrepitosa ha sido la caída del titan cuando la firma NPD publique los números de venta.
Pero Call of Duty no es la única marca hipervendedora que ha sufrido sacudones. El sitio MCV, dedicado a analizar la industria de los videojuegos desde un punto de vista económico, reporta que Assassin’s Creed IV: Black Flag ha vendido un 60 por ciento menos de unidades que su antecesor, y que Battlefield 4 (que no tiene el desgaste anual de aquellas dos franquicias) vendió mucho menos: un 69 por ciento del anterior. Para tener algo de perspectiva, Battlefield 3 vendió 5 millones en su primera semana, para terminar con unos 12 millones en su carrera comercial. ACIII vendió tres millones y medio en su primera semana.
Sabemos que la inversión en estos tres títulos es enorme, y todavía resuena en los pasillos de la industria la decepción de Square Enix con las ventas de su tanque de 2013 Tomb Raider… que, de acuerdo a estas proyecciones, quizás termine vendiendo más unidades que Battlefield 4 o Assassin’s Creed IV.
Activision habla de la transición entre consolas, y la posibilidad de que algunos gamers estén esperando sus nuevas máquinas para jugar estos tres tanques, y en caso de que este análisis tenga asidero en la realidad, las franquicias van a recuperar la diferencia en el lanzamiento de Xbox One y PlayStation 4. O no. O van a morir.
Según un análisis bastante profundo de Eurogamer publicado esta mañana, Titanfall, Destiny, The Order, The Division, y el (al parecer inteligentemente) retrasado Watch_Dogs esperan el cambio de generación para ofrecer experiencias ajustadas a nuevas formas de jugar, y de la misma forma que Prince of Persia y Medal of Honor tuvieron que dejar el paso a Assassin’s Creed o Call of Duty, se repetirá el círculo de la vida.
Pero algo no me cierra de este análisis, y al abrir la lista de los juegos más vendidos de PlayStation 2 confirmo mis dudas: Grand Theft Auto, Metal Gear, Final Fantasy, Gran Turismo, God of War… o una serie de franquicias que sobrevivieron con éxito la transición entre generaciones y que preparan secuelas tan anticipadas como cualquier otra.
¿Será que tenemos que analizar el declive de estas franquicias de forma individual? Quizás los mismos gamers se hayan aburrido con el torpe Assassin’s Creed III, que quizá estén hartos de la repetición de los últimos Call of Duty, que quizás estén frustrados con la inaccesibilidad y las descartables campañas de la serie Battlefield.
Analizar el mercado como un todo, una especie de océano afectado por las fluctuaciones de la marea y las fases de la luna, evita un análisis más fino y subestima la inteligencia del comprador. No dudo que la transición de consolas sea un factor en este bajón de ventas, pero la calidad de las franquicias, el desgaste de la anualización, y la reducción del nicho deben incluirse en cualquier análisis.