
Assassin’s Creed IV: Black Flag - Freedom Cry
Las cadenas que te atan
La mitología de Assassin’s Creed, con todas sus vueltas confusas y personajes innecesarios, mantiene una admirable consistencia temática al explorar la dicotomía entre asesinos y templarios, que empezó como una simple rivalidad entre caos y orden, pero a lo largo del tiempo ha demostrado que los dos bandos se hacen la misma pregunta: ¿qué es la libertad, y cómo podemos alcanzarla? Por algo la esclavitud es una obsesión temática de la serie, en especial en los últimos títulos (ACIII, ACIV, AC Liberation). Pero es en este extensa y entretenida expansión descargable que Ubisoft concentra su desprecio al concepto de la trata humana centrando la narrativa en Adewale, viejo aliado de Edward Kenway y hoy esclavo convertido en capitán… aunque a pesar de las nobles intenciones de Freedom Cry, el tratamiento del tema no avance más allá de un par de discursos inspiradores y una serie de ilustrativos minijuegos.
Luego de las secuencias adicionales de Assassin’s Creed II y Brotherhood, Ubisoft tomó la decisión de separar el DLC de Assassin’s Creed de la aventura principal, logrando algo que está a mitad de camino entre una misión adicional y un “episodio” de Grand Theft Auto IV. Por un lado, esta decisión da cierta independencia a las aventuras que les permiten tomarse ciertas libertades con la geografía y la historia del mundo abierto del juego principal, pero a la vez se pierde el factor de exploración del juego, y Freedom Cry es el más restrictivo de estos DLC recientes, ofreciendo un mapa nuevo pero pequeño donde todo está a la vuelta de la esquina.

Por suerte las mecánicas de juego están más ajustadas que nunca. Las islas compactas de calles angostas y junglas cerradas ofrecen múltiples puntos de ventaja para asesinos furtivos, y leves molestias de ACIV (la velocidad con la que los guardias alcanzaban las campanas, el alcance de los ganchos) han sido resueltas. Las nuevas mecánicas de rescate de esclavos no solo son divertidas en sí mismas, sino que alimentan un metajuego donde el rescate de esclavos y cimarrones nos da acceso a mejoras al arsenal y la embarcación de Adewale. Los rescates se manifiestan como minijuegos dinámicos en el mapa, con reglas específicas, claras, y que suelen no interferir con el resto de las misiones. La excepción la dan las épicas liberaciones de estancias, misiones similares a los almacenes de ACIV pero en la que nuestro único objetivo es eliminar una gran cantidad de guardias - cuidado, porque si nos descubren, empezarán a matar esclavos.
Las adiciones al arsenal no son tan interesantes como las nuevas mecánicas. Un arcabuz que puede matar de a cinco enemigos (y alertar unos 40 en las inmediaciones) y unos petardos francamente ridículos que distraen enemigos por un rato y que vuelven un caos a la peor misión del juego. Las misiones de la historia no se alejan mucho del manual de ACIV, y son todavía más generosas con los puntos de control y sutiles bajadas y subidas de dificultad.

Y aunque la historia en sí no es mala, y tiene un par de secundarios memorables, el problema mayor resulta ser Adewale. Como segundo al mando del galeón de Edward Kenway, el ex-esclavo era la voz de la sensatez, y no se dejaba cegar por el optimismo de su superior. En el rol de capitán, Ade sigue siendo el aguafiestas, pero al no tener un contrapeso su personalidad termina pareciendo la de cualquier héroe parco y de pocas palabras de videojuegos recientes de acción.
Es difícil recomendar Assassin’s Creed IV: Freedom Cry. El nivel técnico y artístico del juego principal se mantiene, la cantidad de horas (7-8) que ofrece por el precio no están nada mal, y la conclusión es satisfactoria y a la vez exigente en términos de dificultad. Y sin embargo, la experencia se siente vacía, inconexa, innecesaria. Está claro que generar contenido adicional para un juego no es un problema para Ubisoft, ¿pero por qué limitarse tanto? ¿por qué no buscar otras alternativas? Freedom Cry satisface pero no logra resolver el misterio de cómo expandir un mundo abierto, y por lo tanto, es una sombra de la experiencia original.
Emocionantes mecánicas de rescate de esclavos. Buenos personajes secundarios. Extenso
Nada nuevo bajo el sol. Mapa pequeño. Personaje principal descartable
Review
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