
Trove: un MMO inspirado por los indies
Un toque de Minecraft, un poco de Voxatron y litros de Cube World en la fórmula del nuevo juego de rol en línea de Trion Worlds.
Un toque de Minecraft, un poco de Voxatron y litros de Cube World en la fórmula del nuevo juego de rol en línea de Trion Worlds.
La tecnología del 99% de los juegos modernos que utilizan modelos en 3D se basa en un clásico vigente hace más de 20 años: polígonos texturados que se unen en los vértices para formar figuras más complejas. Es práctico, es veloz, y lo más importante: se puede escalar para lograr efectos llamativos usando la menor cantidad posible de polígonos.
Pero a principios de los noventa se desarrolló otra tecnología, otra forma de ver el 3D: el voxel. El píxel es cada punto de color que forma una imagen en dos dimensiones. Un voxel (abreviación de píxel volumétrico) es simplemente un píxel en 3D. Imaginate una maqueta donde todo esté construido de diminutos legos y vas a tener una idea de cómo funciona el concepto. La geometría basada en voxels permite a los creadores objetos más complejos y terrenos más realistas, que pueden destruirse y deformarse punto por punto en vez de ser dependientes de los polígonos de un objeto 3D clásico.
Debido al alto poder de procesamiento necesario para implementar esta técnica, podemos contar con los dedos de una mano (bueno, dos manos) los proyectos comerciales que utilizaron voxels en los últimos 20 años. El recordado simulador de vuelo Comanche, de 1992, fue precursor en terreno basado en voxels, y en 1999 la técnica fue perfeccionada por el ambicioso Outcast. La serie Crysis utiliza voxels para sus escenarios, mientras que juegos de estrategia como Alpha Centauri o Master of Orion III la implementan en el diseño de sus ejércitos.
En los últimos años los voxels experimentaron una resurrección de la mano de un puñado de juegos independientes que aprovecharon que los cubos (gracias a Minecraft) estaban muy de moda: la versión original de Ace of Spades, el fascinante Voxatron, el juego de zombis 7 Days to Die, y por supuesto, Cube World, un juego de rol y acción inspirado tanto por Zelda como por Terraria y ambientado en un mundo voxelizado que resulta familiar para cualquier fanático del juego independiente de Mojang.
La ambición de Cube World es enorme, pero los resultados no han sido muy buenos. El juego está en alpha hace más de dos años, y cuando en julio se puso a la venta, tuvo múltiples problemas de sobrecarga de servidores y ataques tipo DDOS. En los meses posteriores al lanzamiento, Cube World solo tuvo una actualización y no hace falta decir que los compradores están bastante decepcionados por la poca cantidad de contenido que el juego ofrece.
Ayer, Trion Worlds (Rift, Defiance) anunció un nuevo juego de rol en línea llamado Trove, claramente inspirado en Cube World y orientado al juego cooperativo con amigos. Los mundos de juego, a lo Minecraft, serán persistentes, pero mezclarán contenido desarrollado a mano y de forma procedural. Además, las herramientas de creación serán de acceso libre a la comunidad, en busca de llenar este colorido mundito de
Trove será gratuito, y ya te podés anotar a su versión alfa. No hay duda de que el juego de Trion Worlds se ve fantástico, y el staff de desarrollo ha demostrado un compromiso con el contenido que claramente el equipo de dos personas de Cube World no puede alcanzar… ¿pero no es extraño ver que una compañía usurpe de forma tan directa un juego independiente? Es algo clásico en el mundo de los juegos para celulares, o los “sociales” de Facebook – sin embargo, es un poco chocante verlo ocurrir en un ambiente que funciona de acuerdo a otros códigos.
Complica las cosas la situación de Cube World, un proyecto prometedor que claramente se le fue de las manos a sus creadores. La gente de Trove parece estar comprometida con el proyecto, y está abierta a responder preguntas en su subreddit ¿pero dónde está la línea que divide la inspiración del robo hecho y derecho?