
7 series y películas que denuncian el racismo institucionalizado de los Estados Unidos
Por razones obvias para cualquiera que abra un diario, hoy no hay muchas noticias sobre streaming. Por eso aproveché para escribir otra cosa. Quizás te interese.
Si seguís cuentas de miembros de la comunidad audiovisual de Estados Unidos seguramente hayas leído sobre #BlackoutTuesday, una iniciativa de la industria de la música que propone desconectarse de las redes sociales por un día para replantearse cómo combatir el racismo institucionalizado que expuso de forma imposible de negar el asesinato de George Floyd.
En los últimos días la industria del entretenimiento y la tecnología (con la excepción, claro, de Facebook) ha respetado este debate, expresando un rechazo claro a los hechos ocurridos en Minneapolis y reiterando su compromiso antirracista.
Por supuesto, no es un momento para festejar ratings, anunciar series nuevas o lanzar actualizaciones de productos.
Por eso me parecía lógico no escribir una edición de esta newsletter hoy. Por ahí es un momento para leer diarios y ver canales de noticias.
Y entonces leí diarios y vi canales de noticias.

No voy a simular ser un experto en la problemática racial de Estados Unidos, pero si hay algo que cualquiera que haya vivido o trabajado en el exterior sabe, es que las dinámicas de la opresión pueden ser universales, pero las circunstancias, la historia, y las heridas que no se cierran en una comunidad son profundas y específicas.
No se puede entender la explosión social de estos días en Estados Unidos sin hacer un intento de entender el contexto. La esclavitud, la lucha por los derechos humanos, la experiencia cotidiana, la vulnerabilidad de un afroamericano frente a la autoridad.
Estas son siete series y películas que me ayudaron a entender la profunda diferencia entre mi experiencia y la de creadorxs que decidieron contar sus historias en forma de cine, documentales y series.
Y parece un poco miope decir “veamos cine y series” cuando hay un país en llamas en tu canal de noticias favorito**,** pero creo que si dedicás un rato a leer esto cada día es porque sentís, como yo, que hay una importancia real en la expresión de ideas y experiencias personales a través de los medios masivos.
Durante décadas la experiencia afroamericana se mantuvo al margen del cine y la televisión. Cada avance fue milimétrico. Cada actor, cada director, aún los más famosos y premiados tienen su propia historia de lucha contra el racismo institucionalizado. Cada una de estas series y películas es, entonces, un acto de rebeldía, un intento de visibilizar algo que el otro no puede (o no quiere) ver.
No son películas fáciles, porque no es un tema fácil. No son argumentos limpios, mesurados, sino gritos de indignación. Por eso la lista está limitada a directores, guionistas, y productores Negros.
Porque una serie como The Wire expone de forma brillante un sistema que usa la desigualdad racial como combustible, pero de sus 60 capítulos, solo uno fue escrito por alguien que pertenecía a la comunidad primariamente afroamericana que retrataba (la dramaturga Kia Corthron). Y las manifestaciones contra el racismo institucionalizado también se refieren a esa falta de representación en los medios de comunicación.
Estas son diez. Hay muchas más. Te aseguro que dar un rato a estos narradores va a enriquecer tu punto de vista. O al menos te va a servir más que ver a un periodista desinformado intentar explicar cómo estas manifestaciones se pueden ve a través de la lente de su punto de referencia partidario favorito.

Enmienda 13 (Netflix, documental de 1h40)
El documental de Ava DuVernay puede ser un buen punto de partida para entender por qué el caso de George Floyd es imposible de aislar. La enmienda 13 de la Constitución de Estados Unidos es la que hizo ilegal la esclavitud en el país, pero el argumento de DuVernay (una activista incansable) es que la esclavitud nunca terminó, y que hoy toma la forma de la encarcelación masiva de afroamericanos por crímenes que jamás mandarían a un blanco tras las rejas.
Así Nos Ven (Netflix, miniserie de cinco capítulos)
En documental, cine o serie, el discurso de DuVernay es tan coherente como intransigente. No hay grises para definir héroes o villanos en esta miniserie sobre uno de los hechos más notorios de violencia policial de los ‘80 (la prisión y juicio de los “Central Park Five”). Pero tampoco es la intención que los haya. La estructura clásica de drama social permite a DuVernay contar la historia de forma clara, transparente, sin las concesiones de periodismo de manual de obras más grises.
Fruitvale Station (Amazon, película de 1h25)
El estilo de Ryan Coogler es muy distinto al de DuVernay. Fruitvale es una crónica del último día de Oscar Grant, un joven afroamericano que fue asesinado sin justificación por un oficial de policía. Es una película naturalista, con un registro casi invisible. Siempre está presente el fantasma de lo que sabemos que va a pasar y que parece siempre evitable.
Haz Lo Correcto (HBO Go, película de 2h05)
La historia de Grant, como la de los Central Park Five, puede caer en la falacia de la “víctima perfecta”, que deja lugar a argumentos del tipo “ah, pero George Floyd no era así.” Esta película de Spike Lee de 1989 no perdió un gramo de su potencia en los últimos 30 años, y es una exploración de la tensión racial siempre presente y la justificación que una comunidad va construyendo detrás de un acto de violencia policial y las manifestaciones que le siguen.

When The Levees Broke (HBO Go, documental de cuatro capítulos)
El documental de Spike Lee sobre la crisis en New Orleans luego del paso del huracán Katrina es una exposición clara, dolorosa, del racismo sistémico del gobierno de Estados Unidos. Un desastre que podría haber sido prevenido, un rescate que no llegó a tiempo, y una reconstrucción que fue descartada casi de inmediato.
Dear White People (Netflix, serie de tres temporadas)
La serie de Justin Simien sobre estudiantes Negros en una universidad primariamente blanca es todavía más ácida que su película. Sin el peligro de muerte directo que viven miembros más vulnerables de la comunidad, el debate ideológico de los estudiantes de esta serie permite profundizar sobre cuestiones de representación y la moralización hueca que a veces podemos percibir de las figuras de autoridad de Estados Unidos.
Strong Island (Netflix, documental de 1h47)
Este documental va en dirección opuesta de las estrategias de Lee y DuVernay. Una investigación de asesinato casi clínica en su distanciamiento (a pesar de estar dirigida por el hermano de la víctima) trata de poner en contexto un caso de violencia racial que se ve alimentado por décadas de historia. Logra ser devastador en la forma en la que muestra el impacto de una muerte a lo largo del tiempo.

Para completar las diez, van otras que no están disponibles en servicios de streaming. The Hate U Give es un efectivo intento de mezclar la narrativa joven adulta con un despertar político y social. I Am Not Your Negro es un acercamiento a la figura y pensamiento de James Baldwin, del que seguro leíste una frase en estos días. Sorry To Bother You hace algo distinto: enmarcar el racismo sistémico dentro de la estructura del capitalismo.
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