
Cronotripper 64 (44): Los juegos de Loriciel que no llegaban
Entre 1984 y 1986, Loriciels editó más de 50 juegos.
Entre 1984 y 1986, Loriciels editó más de 50 juegos.









La primera empresa de videojuegos de Francia, fundada en 1983, dominó los rankings de ventas de su país a fuerza de cantidad ¿qué importaba lanzar 19 fracasos en un año, si un éxito financiaba todo el estudio?
Pero Loriciels (luego simplemente Loriciel) aprendió del colapso de la industria norteamericana en 1983. En vez de lanzar productos baratos hechos a las apuradas, compraba juegos terminados a diseñadores brillantes, y contrataba a los mejores (Eric Chahi, por ejemplo) para desarrollar internamente sus pocos juegos “premium”.
Loriciels se animaba a cualquier género. Aventuras, RPGs, juegos de carreras e intentos de beat ‘em up conviven con clones de arcade más modestos pero siempre excéntricos. En esta colección de juegos nace la idea (correcta) de que el gaming francés es muy, muy extraño.
El gamer iberoamericano conoce a estas empresas. Los franceses (que también incluían a Ere Informatique, Infogrames, Silmarils) eran de los pocos que traducían sus juegos al español. Pero no los de esos tres años, que nunca salieron de Francia. Una explosión creativa que demostró que se podía hacer una industria entera de la nada, confiando solamente en el consumo interno. Sin Loriciels y su “folie” no habría Ubi Soft, Arkane, Dontnod.
Tampoco es que hoy lo puedan festejar. A pesar de pegarla fuera de Francia con un puñado de juegos (Skweek, Mach 3, Jim Power) cerraron en 1994, poco después de cumplir 10 años.
Las fotos son portadas de 1984-1986 de Loriciels. El diseño, tan ecléctico como los juegos. Al final, tres publicidades. Una de Le Pacte (el primer juego de Eric Chahi como autor), y dos de los primeros intentos de distribuir fuera de Francia: The 5th Axis para Inglaterra y Billy, El Barriobajero para España.