
Cronotripper 64 (58): The Original Waifu
La estética de Tokimeki Memorial es intencionalmente retro. Nostálgica, hasta. Los diseños de Masashi Kokura evitan la cosificación (o al menos una sexualización exagerada) y las…
La estética de Tokimeki Memorial es intencionalmente retro. Nostálgica, hasta. Los diseños de Masashi Kokura evitan la cosificación (o al menos una sexualización exagerada) y las ilustraciones suelen tener un tono melancólico. Como el recuerdo de algo que se perdió. O en este caso, nunca existió.









El término “waifu” es relativamente nuevo en el ambiente otaku. Se usa hace unos 20 años para referirse a esos personajes de animé con los que se genera una relación afectiva. Un fenómeno que, unido a la personalidad obsesiva del otaku, cobra una connotación negativa, como si estas relaciones imaginarias reemplazaran a las reales.
La idea de la waifu existe desde mucho antes que el término. Las telenovelas, las comedias románticas, las sitcom presentan novias virtuales más aceptables socialmente. En el otro espectro está el dating sim, del que hasta los otakus se ríen. Pero los dating sim (ni siquiera los abiertamente hentai) no buscan ser reemplazos de una relación real. Son una oportunidad de explorar emociones, quién es uno y qué busca en el otro. Requieren una vulnerabilidad que va a un agradable contramano de la fantasía de poder que infecta el gaming.
En otro post hablaba de la forma en la que las gamers japonesas se apropiaron del dating sim, y este artbook es un ejemplo perfecto del tono del juego que lo hizo tan atractivo para jugadorxs de cualquier género. La forma en la que encara lo afectivo. La idealización de la juventud, la delicadeza de los sentimientos. Tokimeki sigue siendo algo especial.
(Con todos sus aspectos problemáticos, claro… ¿pero no puede decirse eso del 95% del gaming, cine y series, en especial mientras más nos alejamos de la época de su creación?)
Historia
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