
Cronotripper 64 (31): Larry: Porky’s vs. Steve Martin
En los ‘80, #LeisureSuitLarry era el “juego porno” de Sierra on Line. Una fama tramposa y un poco injusta. La serie nace como una remake de Softporn Adventure, una aventura de…
En los ‘80, #LeisureSuitLarry era el “juego porno” de Sierra on Line. Una fama tramposa y un poco injusta. La serie nace como una remake de Softporn Adventure, una aventura de texto sugestiva lanzada a finales de la era disco que, para 1987, ya se sentía antigua, casi patética. Había que encontrar otro enfoque.









Al Lowe, músico y programador de varios de los éxitos de la empresa, propuso convertir la remake en parodia. Una excusa perfecta para que Sierra pueda vender un juego “erótico” y a la vez distanciarse de cualquier acusación de pornografía. La estrategia Porky’s, aunque el sexo en Larry se lee más de lo que se ve.
El personaje, virgen a los 40 años, es un “adorable perdedor”, en línea directa con los arquetipos de comedias de la época, en especial The Lonely Guy (1984) de Steve Martin. El sexo en el primer Larry se limitaba a la obsesión del personaje e infinitos dobles sentidos, pero con cada entrega Lowe sumaba una extraña melancolía. En un mundo materialista y cruel, Larry solo buscaba amor.
Los dos juegos siguientes profundizan esa sensación. La primera mitad de Leisure Suit Larry 2 (1988) está ambientada en una Los Angeles misteriosamente desierta, puro realismo mágico. Leisure Suit Larry 3 (1989) es casi un drama en el que Larry recibe todo lo que busca y, frustrado, se sumerge en una extraña búsqueda existencial. La segunda mitad del juego, protagonizada por su alma gemela “Passionate Patti” tiene una mirada feminista inesperada. Aunque el final, como el del juego anterior, sea más Mel Brooks que Steve Martin.
En los extremos ‘90, la serie se volvería más explícita y menos interesante. Décadas después, en 2005, Larry tuvo una resurrección pop cuando Steve Carell pareció canalizar al personaje en The Office y Virgen a los 40, otras comedias que empiezan como una cosa y resultan ser otra.
Hay un punto en común entre el tratamiendo del sexo en los juegos de Larry y las exploraciones modernas de la violencia en Uncharted 4, God of War 2018 y The Last of Us 2. Como Larry, tratan de ser lo que venden y a la vez explorar lo que son. Ni Sierra en los ‘80 ni Sony hoy son exactamente exitosas en esa exploración, pero eso no hace a sus ideas menos provocativas.
(1-3) La melancolía urbana de tres Larrys distintos. Una esquina triste de Lost Wages, la parodia de Las Vegas del primer juego. El cartel de Hollywood oscurecido por el smog en la Los Angeles de Larry 2. Las palmeras de cartón de Noontoonyt, el paraíso del pacífico comercializado de Larry 3.
(4) La portada original de Softporn Adventure, la aventura erótica que Sierra editó en 1980. Sí, la de la derecha es Roberta Williams. (5) El perfil de personaje de Larry, del manual del primer juego, dejando claro que Lowe buscaba parodia y empatía con su antihéroe. (6) Un artículo de John Williams (director de marketing de Sierra) en Computer Gaming World de agosto de 1987, augurando la llegada de videojuegos para adultos que todavía no llega del todo. (7) Al Lowe cuenta la historia de cómo quiso llevar a Larry en otra dirección en el segundo juego, del Official Book of Leisure Suit Larry. (8) cameos de Al Lowe. Siempre había.
(9) En el momento de mayor popularidad del personaje de Larry salieron varios juegos paralelos. O ni siquiera juegos. The Laffer Utilities es una colección de parodias de aplicaciones, una excusa para que Al Lowe escriba 100 o 200 chistes malos más. Nunca Larry estuvo más Carell que en esta portada. (10) Por alguna razón, el Larry de los manuales y las portadas era caricaturesco, el del juego horriblemente realista. En especial el de la segunda entrega.