
Orgullo & prejuicio en Shondaland
Los Bridgerton es la primera serie de Shonda Rhimes exclusiva para Netflix. Un romance inspirado en Jane Austen que rompe (por suerte) todas las reglas de la recreación histórica.
Los Bridgerton es la primera serie de Shonda Rhimes exclusiva para Netflix. Un romance inspirado en Jane Austen que rompe (por suerte) todas las reglas de la recreación histórica.
El romance de Jane Austen y la industria audiovisual es relativamente reciente. Las seis novelas de la autora se estudian en escuelas secundarias y universidades desde hace más de un siglo, y a pesar de que en los años ‘40 hubo un par de adaptaciones premiadas, para los ‘90 ya se habían guardado en el cajón sus estudios sobre una sociedad reprimida disfrazados de sutiles comedias románticas. Hasta que en 1995, casi por casualidad, la autora recibió cuatro adaptaciones brillantes en un año: la miniserie de la BBC Orgullo & Prejuicio (Pride & Prejudice), el telefilm Persuasión (Persuasion), la premiada Sensatez y Sentimientos (Sense & Sensibility) de Ang Lee y la ultrapopular variante de Emma, Ni Idea (Clueless).
La crítica intentó explicar la Austenmania de 1995 como nostalgia por una época más elegante, una reacción a la sobresexualización de la cultura pop de los ‘90, un rechazo al mal gusto. Pero el público joven que descubrió a Austen a través de esas series y películas estaba lejos de la mirada conservadora de esos columnistas. El atractivo era mucho más simple: las heroínas observadoras y mordaces de la autora reflejaban una audiencia de mujeres que casi no tenía lugar en la pantalla. Sex & The City (1998-2004), Chicas Pesadas (Mean Girls, 2004) y hasta La Noche de las Nerds (Booksmart, 2019) son herederas directas de la Austenmanía. El atractivo no es la represión sino la expresión.
Julia Quinn y los Bridgerton
En ese 1995 de fiebre romántica, Julia Pottinger estaba en una disyuntiva. A pesar de haberse recibido (¡en Harvard!) de crítica de arte, Pottinger no sabía qué hacer con su título, y decidió anotarse en la escuela de medicina. Pero en las noches, para distraerse, escribía fantasías austenianas. Impulsivamente, envío el borrador a un concurso y de inmediato consiguió editor. Su primera novela, Splendid (1995), tuvo tan buenas ventas que Pottinger decidió abandonar la medicina y dedicarse a esta nueva carrera con un nuevo nombre: Julia Quinn. Para 2000, Quinn había publicado El Duque y Yo (The Duke & I), el primer libro de Los Bridgerton, una saga que aún continúa, 20 años después.
El ficcional clan Bridgerton es una de las familias más respetadas del Londres del Período Regencia (principios del Siglo XIX). Cada una de las novelas de la serie se centra en uno de los jóvenes hermanos Bridgerton, sus primeros pasos en el campo minado de la sociedad británica de la época, y el camino hacia el amor verdadero.
Quinn es parte de una nueva camada de escritoras de novelas románticas que entrelazan temáticas feministas en su obra. “La gente que no lee estas novelas”, dice Quinn en una entrevista a Time, “tiene la idea de que seguimos en los ochenta, cuando las heroínas eran felpudos y los machos alfa las obligaban a hacer lo que querían. No me puedo imaginar una novela publicada hoy en la que el héroe abuse de la heroína y ella se enamore de él.”
Shonda Rhimes entra a Netflix
La visión de Quinn encaja a la perfección con la de Shonda Rhimes, la reina del romance televisivo que leyó las novelas hace unos años y se obsesionó con adaptarlas. “Creo que asusté un poco a mi gente, porque para mí teníamos que conseguir estas novelas. Son audaces, sexy, realmente interesantes”. Desde Grey’s Anatomy (2005-), Rhimes se apropia de géneros tradicionalmente masculinos (médicos, abogados, operadores políticos), inyecta una dosis de intriga pasional, y centra la historia en mujeres fuertes que dominan su entorno.
A pesar de ciertas dudas iniciales, Netflix apostó fuerte por esta mirada moderna al romance clásico. La serie está filmada en Inglaterra y tiene un elenco de caras conocidas de la televisión británica. La protagonista de la primera temporada es Daphne Bridgerton (Phoebe Dyvenor, de la serie de Snatch), y la acompañan Polly Walker (Rome), Nicola Coughlan (Derry Girls) y Ruth Gemmell (Penny Dreadful). La voz de la columnista chismosa de sociedad Lady Whistledown no es otra que la reina de las adaptaciones literarias Julie Andrews (Mary Poppins, La Novicia Rebelde, Diarios de la Princesa).
Los Bridgerton, que se estrena el 25 de diciembre en todo el mundo, es la primera serie de Rhimes exclusiva para Netflix, y por supuesto está lejos de ser una adaptación tradicional “de vestidos largos”. El primer tráiler está editado con la típica energía de sus producciones, y el elenco tiene la diversidad de cuerpos y tonos de piel que uno puede esperar de una productora que ha hecho de la inclusión su bandera. Como los libros de Quinn, los Bridgerton de Rhimes están listos para romper expectativas.
SHONDAVERSO EXPANDIDO
En 2017, Shonda Rhimes abandonó su canal tradicional ABC (propiedad de Disney) y firmó un contrato de 100 millones de dólares con Netflix. Los Bridgerton es solamente la primera de varias producciones que se estrenarán en el futuro cercano.
Inventing Anna
Una sátira social moderna, basada en una historia real. Anna Delvey (Julia Garner, de Ozark) se infiltra en el jet-set de New York a través de una cuenta de Instagram que falsifica su identidad. El elenco incluye a Anna Chlumsky, Laverne Cox y Katie Lowes.
Sunshine Scouts
En esta comedia negra postapocalíptica creada por Jill Alexander, un grupo de girl scouts adolescentes se va de campamento y debe sobrevivir en medio de la nada luego de una tragedia que aniquila a la mayoría de la humanidad.
Reset
Durante su carrera como ejecutiva en la industria de la tecnología, Ellen Pao llegó a ser CEO de Reddit, y fue parte de una sonada demanda por sexismo contra sus ex empleadores. Esta miniserie será una mirada crítica a la desigualdad en Silicon Valley.