
Cronotripper 64 (13): “En este pueblo maldito no sentís más que desesperanza y desesperación”
Hace años me quedó grabada esta frase de una foto de Perihelion, un RPG cyberpunk para Amiga que nunca había podido jugar. Lo probé por primera vez este fin de semana y es una…
Hace años me quedó grabada esta frase de una foto de Perihelion, un RPG cyberpunk para Amiga que nunca había podido jugar. Lo probé por primera vez este fin de semana y es una experiencia. Una especie de B.A.T. en clave de death metal, árido y hostil. Bellísimo, de sistemas y mecánicas casi impenetrables.









Resulta que es húngaro, publicado por Psygnosis. El equipo del diseñador Edvard Toth (entonces un estudiante) terminó Perihelion en condiciones imposibles en plena transición de Hungría a la democracia a principios de los ‘90. El estudio se disolvió de inmediato. Toth hoy hace juegos para casinos.
Creí que la industria húngara empezó con Ecco The Dolphin, pero me sorprendió ver dos viejos conocidos que tienen mucho en común con el áspero Perihelion.
Scarabaeus es una rareza de Commodore 64, un juego en primera persona 50% Doom, 50% Myst. Puzzles y persecuciones en una tumba perdida, con la coherencia visual que otorga una paleta de colores limitada. Un avance tecnológico brutal para 1985. El equipo dejó el gaming poco después. Varios de sus miembros hoy son ingenieros de alto nivel en Microsoft.
Abandoned Places es un RPG tan deprimente como su nombre, un Dungeon Master de fantasía oscura, entre Lovecraft, Tolkien y el rock progresivo. Le tuve poca paciencia cuando lo probé en 1992, y no tengo mucha más ahora, pero está claro que en estos tres juegos está la semilla de una visión coherente y compartida.
Eso sí, las historias de esta industria son terribles. Por ejemplo, los devs de The Last Ninja, mega éxito de Commodore 64, fueron húngaros. Ni siquiera están en los créditos. La distribuidora de Abandoned Places no invitó al equipo de desarrollo a la fiesta de lanzamiento. Hicieron una secuela a las apuradas. Tuvieron que cerrar el estudio.
Encuentro créditos de algunos de sus miembros en juegos de EA y Sony. Sus sueños ambiciosos no fueron más que un buen currículum para entrar a proyectos de otros creativos quizás más afortunados, que nacieron en el país correcto, en la época apropiada.
FOTOS: La pantalla de Game Over de Abandoned Places, uno de los inquietantes fantasmas egipcios de Scarabaeus, casi un glitch en la pantalla, y una captura de esa frase de Perihelion que nunca me olvidé, en uno de los primeros pueblos que se exploran. Los tres juegos tienen una búsqueda estética que está a años luz de su época. Después, una de las ¡72! páginas del manual de Perihelion, que detalla las runas y su función, la edición norteamericana de Scarabaeus con un nombre y una portada que poco tienen que ver con su estilo, y una preview de Abandoned Places en la revista Zero que debe ser la primera vez que leí sobre el juego. La interfaz era muy distinta a la de la edición final. Cierro con las pantallas de carga de Perihelion y Scarabaeus y una vez más esa paleta monocromática tan bien utilizada de Abandoned Places. De yapa un diskette de carga de Perihelion que me pareció una belleza absoluta.
Perihelion There is Only Filth and Raging Misery Everywhere
Abandoned Places
Scarabaeus