
Cronotripper 64 (24): Ihor Wolosenko y Synapse Software
Ihor Wolosenko no era un hobbista del MIT como los colonizadores de Silicon Valley, ni un adolescente de garage como los proto-indies británicos, ni un veterano de los wargames…
Ihor Wolosenko no era un hobbista del MIT como los colonizadores de Silicon Valley, ni un adolescente de garage como los proto-indies británicos, ni un veterano de los wargames como Sid Meier. Este inmigrante ucraniano mezclaba la contracultura hippie de la California de los ‘60 con la mirada expansiva de un Steve Jobs menos destructivo.









Wolosenko pasó tres décadas flotando entre el teatro, la fotografía y las terapias alternativas antes de descubrir la computadora personal de 8 bit Atari 800. En 1981 Ihor fundó Synapse, una empresa dedicada a software empresarial. Pero los juegos eran lo que lo llamaba. O mejor dicho, lo que los juegos podían ser.
En tres años Synapse pasó de juegos simples e ingeniosos como Claim Jumper a pequeñas maravillas del diseño como Alley Cat, una colección de minijuegos cargada de personalidad. Pero en 1984 estaban listos para dar un paso adelante.
Relax era una herramienta de biofeedback que aún hoy parece de ciencia ficción. Vyper fue el único juego para la “supercomputadora” Synapse, primera en ofrecer aceleración gráfica por hardware. Mindwheel sería la primera de una línea de “novelas electrónicas”, una aventura de texto dinámica, impredecible, escrita por el poeta Robert Pinsky.
Synapse fue un lugar mágico. Un ambiente relajado en el que (esto es crucial), los diseñadores se llevaban un sueldo digno y un porcentaje de 15-20% de las ventas de sus juegos.
La tragedia de Synapse fue su fidelidad a Atari. En 1984, el ejecutivo Jack Tramiel compró los restos de la empresa post-colapso. Synapse había vendido a la vieja Atari un millón de dólares en aplicaciones empresariales, que a Tramiel no le interesaban y anuló el contrato.
Desesperado por pagar los sueldos, Wolosenko vendió Synapse a Broderbund y demandó a Tramiel. Años después, Ihor ganó el juicio pero su empresa ya no existía. Hace poco tiempo reflexionó sobre lo positivo de esos años.
“Los juegos son muy específicos en el tipo de recuerdos que codifican, sean buenos o sean malos. No solo pensás en el juego sino en las emociones de esa época, lo que sentías. Es un orgullo ser una parte, aunque sea pequeña, de esa codificación cultural.”
La primera imagen es de un aviso de Synapse de 1982, diseñado por Tim Boxell, artista del cómic underground que colaboró con la empresa durante años, antes de irse a Hollywood como artista visual de películas como C.H.U.D. y Sueños Eléctricos. La imagen 2 es una foto de Ihor para la revista Computer Fun. De ahí el catálogo 1983 de la empresa, la portada de Alley Cat (también de Boxell) y la primera pantalla de la versión DOS de ese juego (editada por IBM). Wolosenko probándose Relax, la primera página de uno de los folletos promocionales de ese proyecto, el disco original de Synapse de Vyper y finalmente, un poema de Pinsky extraído del manual de Mindwheel (en realidad, el libro en el que venía el diskette de esta “novela electrónica”) que parece jugar con la relación del lenguaje y el código. Para cerrar, el logo de Synapse en 1984, último año de la empresa independiente.
Si querés saber más de Wolosenko, hay una entrevista excelente en el podcast ANTIC en el que detalla cómo fue la jugada de Atari. También se pueden leer un par de posts detallados sobre las Electronic Novels en el Blog Digital Antiquarian, una entrevista muy interesante sobre Relax en el número 3 de la revista Computer Fun. Las únicas imágenes que vi en acción de Viper (impresionante para 1984) están en un video que muestra la Mindset funcionando del canal The 8-Bit Guy.