Contacto
Mass Effect 3: N7 Digital Deluxe Edition
Mass Effect 3: N7 Digital Deluxe Edition · igdb

Mass Effect 3

10
Lo Mass

La gente se olvida, pero Mass Effect 3 fue un juego que generó debate. Acá van tres notas sobre el juego: mi review de marzo de 2013, un comentario adicional post-polémica y el…

Ignacio Esains
Revista Loaded  ·  Review  |  3 de undefined de 2012

La gente se olvida, pero Mass Effect 3 fue un juego que generó debate. Acá van tres notas sobre el juego: mi review de marzo de 2013, un comentario adicional post-polémica y el balance de fin de año en el que triunfó como juego del año. 13 años después sostengo que es el mejor de los tres.

Análisis de Mass Effect 3

“¿Es un imperio

esa luz que se apaga

o una luciérnaga?”

– Jorge Luis Borges

Después de cinco años y tres títulos que redefinieron las posibilidades de la narrativa de este medio, la historia del comandante Shepard termina con el mejor juego de la serie, una aventura espacial que no nos deja respirar un segundo, donde por fin BioWare logra mezclar el rol y la acción en un género único. La primera secuencia muestra la feroz conquista de la Tierra por parte de los Segadores - que en esta edición se gradúan como los villanos más temibles de la ciencia ficción moderna – y recuperarla será nuestra única misión. Gracias a esta premisa, Mass Effect 3 tiene una sensación de urgencia y una intensidad dramática que sostiene nuestra atención a cada minuto, sea una discusión política o un brutal combate lo que esté en juego en el momento.

La serie Mass Effect siempre ha tenido ingredientes de rol y acción. El primero nos ofrecía un universo completo para explorar mezclado con un torpe combate que simulaba ser un juego de acción en tercera persona similar a Gears of War, pero que en la realidad se basaba en estadísticas e inventario. El segundo juego mejoraba el combate, pero reducía la exploración y pecaba de una historia excesivamente episódica, que ponía más foco en los personajes individuales que en la compleja política y sociedad que tan meticulosamente se había construido en el juego anterior.

Luego de Dragon Age 2 y el irregular contenido descargable de los últimos años, desconfiábamos del presente de BioWare, pero este final de trilogía hace maravillas en términos de jugabilidad, comenzando por el renovado combate, mil veces más visceral y a la vez más estratégico que en sus predecesores. La mezcla de poderes bióticos, tiros y tecnología nunca estuvo mejor equilibrado, y en esta ocasión la evolución de nuestros personajes tiene consecuencias reales y directas en el campo de batalla. Como en el primero, podemos ajustar nuestro arsenal y el de nuestros aliados… y vamos a tener que hacerlo, ya que la inteligencia artificial enemiga está más que precisa – implacable.

El combate no es perfecto, claro. La insistencia de BioWare en usar el mismo botón para cubrirnos, actuar, o revivir compañeros resulta en situaciones de comedia involuntaria en las que morimos una y otra vez tratando de realizar las acciones más simples, y sigue habiendo pocas diferencias visuales y auditivas entre una y otra arma. Pero es divertido, variado, y un complemento perfecto a la historia.

El universo no es tan amplio como el de Mass Effect 1, pero el resultado de múltiples decisiones tomadas en los tres juegos muestra su impacto de forma contundente, algo que se percibe especialmente en nuestros muchos viajes a la renovada Ciudadela, la monumental estación espacial en la que todas las razas de la galaxia esperan el desenlace de la cruenta guerra contra los Segadores.

El regreso de la Ciudadela y sus cientos de secretos nos da un centro claro para nuestra exploración espacial, que debido a la amenaza de estos escarabajos siderales se vuelve más tensa que nunca. Nuestros viajes por cada sistema solar están monitoreados por los Segadores, que aparecerán de la nada luego de dos o tres erupciones de nuestro radar. Las persecuciones son simples, pero tan bien realizadas que a veces invocaremos a nuestros enemigos solo por el placer de escabullirnos.

Cada minuto perdido es un minuto menos para la Tierra, y como el tiempo apremia, las conversaciones de Mass Effect 3 son mucho más breves que en juegos anteriores, pero tan complejas y cargadas de decisiones trascendentales como siempre. Las historias principales (Cerberus, el Genófago, los Geth) alcanzan momentos climáticos que nuestras elecciones afectaran de forma decisiva, y cada uno de nuestros compañeros tiene su momento para brillar. El fin del mundo pesa sobre el alma de cada uno de los aliados de Shepard, y las conversaciones con estos melancólicos alienígenas proveen, paradójicamente, los momentos más humanos de Mass Effect 3.

Mass Effect 3: N7 Digital Deluxe Edition · igdb

Las misiones relacionadas con la línea principal de la historia resultan sólidas y extensas, pero por primera vez las misiones paralelas cobran importancia y personalidad. La incursión a un monasterio habitado por la mayor vergüenza de las Asari muestra el costado agresivo de esta avanzada raza. En Noveria, una operadora de radio será nuestra única aliada contra los mercenarios de Cerberus. El rescate de un grupo de estudiantes de una academia biótica no toma más de 40 minutos de juego, pero en ese corto lapso veremos drama, heroísmo, giros inesperados… quizás eso sea lo más interesante de la estructura narrativa. Si Mass Effect 1 era novelístico y Mass Effect 2 cinematógrafico, el tercero es la temporada final de nuestra serie televisiva favorita. Cada misión dura entre 30 y 90 minutos, y resulta satisfactoria en sí misma además de avanzar la historia principal. Como un capítulo brillante de una serie perfecta.

Pero Mass Effect 3 no es perfecto, y quizás ahí esté su atractivo. El afán de BioWare de contarlo todo, de mostrarnos cada caracterísica de sus razas y cada detalle de su universo hace que necesariamente, algunos aspectos sean superiores a otros. Las escenas de sexo siguen siendo irrisorias, los enemigos son pocos y nos hartaremos de ellos mucho antes del final, y la enciclopedia interna del juego sigue siendo una pesadilla para el que quiera descubrir más detalles sobre la historia ¿Nadie inventó un buen buscador en el siglo 22?

Pero el resultado es mucho, muchísimo más que la suma de las partes, y aunque la nota que recibe este juego se puede extender a la trilogía completa, va a ser difícil dimensionar Mass Effect hasta dentro de 20 o 30 años, cuando por fin veamos su influencia y su importancia.

Porque esta trilogía en su extensión logra algo que ningún otro videojuego pudo siquiera soñar, convirtiéndose en el mejor exponente del género de ciencia ficción de este siglo. Es apropiado que un medio que ni siquiera existía hace 40 años haya alcanzado la madurez de la mano del género que siempre tuvo un ojo en el presente y otro en el futuro.

LA GUERRA DE UNA SOLA GALAXIA

Una de las novedades más curiosas de Mass Effect 3 es la inclusión de un modo multijugador cooperativo, una variante de esas clásicas variantes de juegos de acción en tercera o primera persona que involucran niveles pequeños y oleadas cada vez más poderosas de enemigos, como las Spec Ops del último Call of Duty o el modo “Horda” de Gears of War. Es sorprendente la cantidad de trabajo que BioWare puso en esta modalidad (explicado en parte por el enorme catálogo de armas y armaduras descargables a la venta), y aunque resultó bastante popular con los primeros compradores del juego, no es más que una diversión pasajera. Como se detalla en el cuerpo de esta crítica, el combate siempre ha sido la pata floja de Mass Effect, y aunque este juego ofrece el mejor de la serie, no tiene mucho sentido experimentarlo sin su historia ni sus giros… además, al funcionar exclusivamente en línea y no permitirnos jugar con amigos en casa, los que lo probemos debemos tener cuatro amigos listos para la aventura, o exponernos a la tortura del 90% de los gamers en línea del mundo: adolescentes norteamericanos risueños que dicen “fuck” cada tres palabras y patean de sus servidores a cualquiera que sea de menor nivel o no haya comprado armamento descargable.

LA REBELION DE LAS MASSAS

EN NEGRITA: Este recuadro incluye detalles narrativos sobre el final de Mass Effect 3, dentro del marco de una valoración estética y un breve comentario sobre la reacción de los fanáticos. El que no quiera ningún tipo de “spoiler” puede esperar a terminar el juego antes de leerlo.

Luego de una extensa misión que toma de dos a tres horas de intenso combate y una serie de conversaciones emocionantes con los sobrevivientes de una trilogía que dura entre 60 y 100 horas, Mass Effect 3 termina abruptamente. Hay, sí, una última decisión para Shepard que poco cambia la resolución del juego y una confusa explicación sobre la realidad de los Segadores que nos deja más preguntas que respuestas… pero no hay vuelta que darle, los últimos 15 minutos de Mass Effect 3 están entre lo peorcito de la trilogía.

¿Anula ese final lo que pasó antes? Claro que no. Los malos finales parecen un clásico de la fantasía y la ciencia ficción. En el caso de Star Wars, una fiesta ridícula con fantasmitas en la Luna de Endor no arruina “Luke, soy tu padre”. Una aventura patética de viajes en el tiempo como Star Trek: Generations no nos quita la gloria de Kirk y Picard. ¿Quieren más? Battlestar Galactica. The Matrix. O el Señor de Los Anillos, con su interminable final de 30 minutos que hace lo opuesto que el de Mass Effect: explicar todo de más luego del climax. Pero todas estas historias nos conmovieron gracias a sus grandes universos y personajes, y las brillantes 35 horas que pasé con Mass Effect 3 me dieron los momentos más conmovedores que experimenté en un videojuego, en particular dos muertes que muchos gamers nunca verán, ya que en ese caso las decisiones tomadas afectan, y mucho, el curso de la historia.

Es que ahí está la clave: los finales de Mass Effect 1 y 2 son idénticos sin importar lo que hagamos. Lo único que cambia es la gente que muere en el camino y la toma de una decisión clave en cada juego (dejar vivir o morir al consejo en el primero, rescatar o volar la nave de los Recolectores al final del segundo) que no afecta los hechos subsecuentes de forma profunda o duradera. El final de Mass Effect 3 no es bueno, pero en términos de personajes y sus sociedades, es suficiente.

Pero no para todos. La reacción de algunos fanáticos a este cierre resultó abrumadora y violenta, al punto de realizar protestas y colectas para “forzar” a BioWare a cambiar el final. Entre las demandas de los grupos más organizados había puntos sensatos (la desconexión de los eventos del final con la temática de la serie), discutibles (el pedido de un cierre que cuente todo lo que pasa con cada uno de los personajes) y ridículos (que BioWare incluya un final “heroico” – o sea, feliz). La empresa dijo estar preparando contenido descargable que “extendería” la experiencia de los usuarios, pero aún no sabemos lo que significa eso.

PRIMERA MITAD: Mass Effect 3

Cuatro meses después de que saliera a la venta, Fichinescu aprovecha para revisar Mass Effect 3, en una ocasión muy especial, cercana al lanzamiento de los famosos finales extendidos. No se preocupen, que ningún secreto será revelado.

Mass Effect 3 era un 10 en marzo, y hoy sigue siendo un 10. Listo, esta podría ser la nota más corta de la web. Pero profundicemos.

Sin entrar en detalles, para ver los finales extendidos de Mass Effect 3, debemos retomar el juego en el “punto sin retorno” que cada RPG propone. Ese momento en el que entramos en la línea recta hasta el final, sean 15 minutos, o (la especialidad de BioWare) varias horas. Honestamente, no me hacía mucha gracia retroceder 3 o 4 horas para ver cambios que se iban a manifestar recién en los últimos minutos de juego.

Mass Effect 3: N7 Digital Deluxe Edition · igdb

Volver a Mass Effect 3 no fue fácil ni intuitivo, en especial después de una serie de juegos de acción en tercera persona de primera línea (Binary Domain, Spec Ops: The Line) que resuelven de forma mucho más elegante los temas básicos de disparar, cubrirse, y elegir cosas de un inventario. Sin embargo, me pasó algo que en ninguno de estos juegos había ocurrido: no pude abandonar. En el momento en que me conversé con mis compañeros, que dejé que la irritación se fuera y la música y las estrellas me transportaran de nuevo a donde debía estar, volví a ponerme las botas de Shepard, volví a sentir el peso, la intensidad de la misión.

“Salvar a la galaxia” no es un objetivo original, desde los clones de Space Invaders que flasheaban en rojo ese mismo mensaje antes de insertar una moneda hasta las fotocopiadas películas de alto presupuesto de esta época del año. Un objetivo fácil de entender, y casi abstracto. Si por algo será recordado Mass Effect (imposible hablar del tercer juego por separado) es por lo concreto de la forma en que narra, a través de razas fantásticas, una historia política, social, y humana.

Y lamentablemente Mass Effect no será recordado por su final. Ninguno de los cierres de esta historia (ni siquiera en sus correctas, completas, mejor explicadas versiones extendidas) estuvieron a la altura de la saga que los precede. Por varias razones que implicarían explicar de más las vueltas del juego… pero digamos que el conflicto que se resuelve al final era la excusa para la historia, y no la historia en sí. Uno no le pone delante la zanahoria al burro para que el burro termine almorzando 100 horas después, sin siquiera mirar el punto al que llegó luego de trazar tanto camino.

¿Pero qué final satisfactorio podía tener Mass Effect? Cada misión que terminábamos tenía ramificaciones. Cada acuerdo de paz se sentía inestable, frágil. Cada personaje que creíamos conocer nos ocultaba un secreto que no revelaba hasta el peor momento. ¿Es posible pensar en un cierre de la historia que valiera la pena cuando la genialidad de Mass Effect era decirnos que toda acción tiene sus consecuencias?

Releo lo que escribí y me suena a apología de un final mediocre, y un poco tiene de eso. Me resulta difícil no ponerme en los zapatos de BioWare, un grupo humano que tiene que dejar ir a un mundo y a un héroe que como Flash Gordon, Kirk o el Doctor Who no era más que una representación, una puerta de carne y hueso a un mundo que tenía tanto de artesanal como de propio.

El análisis detallado, es para la revista. Esta seción es para reflexionar un juego, separados del ruido de foros, marketing y expectativas. En esta burbuja personal lo bueno se matiza y enriquece con el tiempo, y lo malo ya no irrita sino que resulta hasta simpático, cálido.

Mass Effect se terminó, y no deja sucesores, ni siquiera en BioWare. Sospecho que esta alquimia intentará ser replicada, en vano, durante décadas.

GOTY: MASS EFFECT 3

El final de la trilogía Mass Effect es más grande que el juego en sí. Es (como dijimos en su análisis de abril) la prueba de que los videojuegos (con su narrativa no lineal, la ventaja de poder simular tecnología inexistente y el uso libre de elementos del cine y la literatura) son el medio perfecto para narrar una saga de ciencia ficción. Como nunca en la historia del género, Mass Effect construyó un universo completo, con clases sociales y razas claramente definidas, una mitología complejísima que no interfería con el desarrollo de la acción y lo más importante – un elenco de personajes que están a la altura de cualquier película, libro, o serie de ciencia ficción de las últimas décadas. Aunque la evolución de personaje, la conversación y la exploración de Mass Effect 3 definan a un juego de rol, el combate - que ocupa un gran porcentaje del tiempo de juego – perfecciona el sistema de acción en tercera persona que BioWare había abrazado en el segundo de la serie. Si quitáramos todo lo demás, Mass Effect 3 sería un más que correcto juego de acción. Nadie lo va a confundir con Gears of War, pero el compromiso con la acción se nota en el equilibrado modo multijugador.

El gran problema de Mass Effect 3, como lo sabrá cualquiera que esté en el tema (aunque en su vida haya cargado un juego de BioWare) es el poco satisfactorio final, equivalente a parar a Shepard frente a tres palancas que digan “buen final” “mal final” o “más o menos”. Una pésima, casi inexplicable decisión del estudio, que resultó en que durante los meses posteriores a su lanzamiento, los logros de Mass Effect 3 se vean opacados por las protestas de numerosos fanáticos, que finalmente recibieron una versión extendida de la secuencia final, pero no lo que realmente pedían: finales alternativos que tengan en cuenta las decisiones del jugador a lo largo de la saga, y no esas benditas palancas de colores.

Pero no es lo mismo decir “las decisiones no afectan el final” que “las decisiones no afectan la historia”. Las elecciones morales y de juego de Shepard generan diferencias apocalípticas en la narrativa, desde cambios sociales hasta la muerte de personajes claves o la aniquilación de una raza. The Walking Dead, 999, The Witcher 2, Resonance y otras grandes fábulas morales del fichín ofrecen elecciones que nos llevan siempre al mismo final, pero el impacto emocional de la forma en que decidimos llegar es insuperable, y otra muestra del poder de nuestro medio para las grandes narrativas. El tema de los múltiples finales es un terreno pantanoso, porque ningún juego podrá anticipar todas las posibilidades. Si la misión de Shepard siempre es la misma, el final debe ser siempre el mismo. Podemos decidir el cómo, pero no el qué. Podemos decidir el viaje, pero no el destino.

El mayor acierto de Mass Effect 3 no está en ningún factor que podamos separar y analizar como las partes de un motor. El impacto memorable del final de esta trilogía está en su atmósfera apocalíptica, la desesperanza de una sociedad entera que ve su perdición en el horizonte, y el impacto humano y social de una guerra. Muy pocos juegos (God of War 3, Shadow of the Colossus) han elegido un tono tan opresivo, y ninguno lo ha sostenido por tantas horas de juego, explorando cada faceta de la dignidad del hombre frente al fin del mundo. El patriotismo y el entusiasmo que tanto relacionamos con el género no tiene lugar en Mass Effect 3, donde debates sobre fe, religión y lo que es realmente ser humano se enfrentan con la negrura del abismo.

La saga Mass Effect no es perfecta, de ninguna manera (el primero tiene un horrible sistema de combate, el segundo una historia que no va a ningún lado, y el tercero su desdichado final), pero su ambición va a contramano de una época en la que los Angry Birds y Zyngas del mundo nos dicen que el negocio está en lo portátil, en lo corto, en lo simple, en lo casual. Mass Effect 3 desafía al gamer a comprometerse con la historia de Shepard, ignorando los límites de categoría, tiempo de juego, variedad y temáticas que los analistas comerciales intentan martillar en la industria y demuestra que el sueño de Infocom, Mike Singleton y Origin sigue vivo, aún dentro de una corporación. La saga Mass Effect, con su optimismo cauteloso y su humanismo representa lo que en Loaded sentimos cada vez que abrimos una cajita o recibimos una gacetilla de prensa: la profunda esperanza en nuestros universos virtuales, y la fe en que lo mejor todavía no ha llegado.

Lo peor

Un final abrupto. Ciertas molestias en el combate

Publicada en Revista Loaded

Review

265 notas en el archivoVer todas
Red Dead Redemption 2En @MalditosNerdsVX ya publicamos análisis (gran laburo de @jerecurci: https://t.co/Gg6JZek2PL) pero después de 60 horas también quiero opinar... así que va hilo de review de…Dragon Quest IXSi no lo encontraste a la novena, mejor dejá de buscar tu dragón, flaco.Asura’s Wrath: esta historia continuaráLa primera regla del crítico de videojuegos dice: “analizarás un fichín por lo que es, no por lo que podría ser”. Y nunca me ha resultado más difícil aplicar esta enseñanza que…Lightning Returns - Final Fantasy XIII: La Luz al Final del TúnelLa Luz al Final del TúnelDays Gone (PS4)El primer exclusivo de Sony de 2019 es un paso atrás con respecto a las maravillas de 2017 y 2018.Game of Thrones S06E02La nueva temporada de Game of Thrones continúa sorprendiendo con nuevos bríos narrativos.FlightEl atractivo más grande que tiene para mí la carrera de Robert Zemeckis es lo difícil que se hace clasificarlo - o mejor dicho, encasillarlo. El más clásico de los directores…The CircleNetflix viene haciendo realities hace años. Con #TheCircle finalmente lograron algo tan adictivo como RuPaul o Hoarders, y a la vez una propuesta original que intenta alejarse de…Ghost Recon Breakpoint es otro paso atrás para la franquiciaAlgo insólito pasó en mis primeros minutos con Ghost Recon: Breakpoint.El final de How I Met Your MotherUna de las comedias favoritas de los Malditos Nerds llega a su final con, quizás, uno de sus peores capítulos. Una hora de malas decisiones que causó una tormenta en las redes…Full Throttle Remastered (PC, PS4, Vita)Un clásico de LucasArts recibe una lavada de cara que expone sus peores defectos y anula muchas de sus virtudes.Django UnchainedLa más predecible, convencional, “tarantinesca” de las obras de Quentin, y no por eso menos disfrutable. En términos de estructura es casi una fotocopia de Bastardos sin Gloria…