Contacto
Martha Coolidge
Martha Coolidge · aportada por el autor

Pionerxs: Martha Coolidge

“Me educaron para creer que yo era igual a los demás, y en la industria del cine descubrí que eso era mentira”, escribe la directora Martha Coolidge en las primeras líneas de un…

Ignacio Esains
La Cosa Cine  ·  Historia  |  19 de febrero de 2021
486 palabras · 2 min

“Me educaron para creer que yo era igual a los demás, y en la industria del cine descubrí que eso era mentira”, escribe la directora Martha Coolidge en las primeras líneas de un incendiario ensayo publicado en 2012 en el New York Times. “La desestimación cultural de las mujeres está tan naturalizada que el público, incluyendo a las mismas mujeres, no parece creer que haya un problema.”

Coolidge tuvo una formación comparable a la de un Scorsese o DePalma. La directora pasó los primeros años de su carrera en el mundo del cine independiente, y sus primeras películas son fascinantes ensayos autobiográficos que culminan en la ficción brechtiana de Not a Pretty Picture (1976), una película semi documental que recrea de forma descarnada la experiencia más dolorosa de Coolidge y, a la vez, el proceso de filmarla.

A finales de los ‘70 Coolidge se mudó de New York a California y en 1983 rodó su primer largometraje comercial. Mi Bello Punk (Valley Girl) es una comedia romántica adolescente que rompe las convenciones del género. Sus personajes no son adultos disfrazados, sino chicos y chicas que no saben qué hacer cuando se enamoran por primera vez. La película costó 350.000 dólares, recaudó 17 millones, y se volvió objeto de culto gracias a su estilo naturalista, su banda sonora y el protagónico de un debutante Nicolas Cage.

Coolidge pasó el resto de los ochenta encasillada en comedias juveniles. Las mejores, como Academia de Genios (Real Genius, 1985), jugaban con el absurdo y lo impredecible. La película que puso a la directora en el mapa fue el drama Noches de Rosa (Rambling Rose, 1991), adaptación de una novela ambientada en los años ‘20 que parecía una respuesta feminista al cine de “vestidos largos” de la época.

Las protagonistas Laura Dern y Diane Ladd fueron nominadas al Oscar y Coolidge aprovechó el empujoncito para encarar proyectos socialmente relevantes como el premiado telefilm Introducing Dorothy Dandridge (1999) para HBO. Pero ni el éxito comercial ni los premios garantizaban que la directora pudiera elegir sus proyectos. Quizás por eso alternó los últimos años de su carrera entre la dirección de televisión y el activismo. En 2003 fue elegida presidenta del gremio de directores DGA, pero aún así, a los 74 años, sigue chocando con las paredes de la industria. Su última lucha es contra el productor Zbigniew Raczynski, por el corte final de su última película, el drama de época I’ll Find You.

El ensayo de Coolidge termina con una lista de ideas para fomentar la representación femenina en la industria. La más provocativa es la idea de la “girl wonder”, un equivalente al “niño maravilla” que tanto ama la industria del cine. Glamorizar la idea de una directora mujer y aplicar la misma mitología autorial que a los Tarantinos y Spielbergs. Es una gran propuesta para tener en cuenta y no dejar pasar a la próxima Martha Coolidge.

Publicada en La Cosa Cine

Historia

172 notas en el archivoVer todas
Pioneras del gamingDesde los quick-time events hasta los lanzamientos fallidos de juegos en línea, hay mil y un dilemas para resolver en la industria de los videojuegos. Hay fallas en el marketing…Juegos Condenados: Final Fantasy XIII, el patito feo de Square EnixLa remake de Final Fantasy VII es una buena oportunidad para hablar en Juegos Condenados de Final Fantasy XIII: el que rompió el corazón de los fanáticos.Cronotripper 64 (21): Anata no Warehouse y Chungking MansionsAnata no Warehouse es un arcade escondido en Kawasaki, al sur de Tokio. Está ambientado como el bar de una película de ciencia ficción a lo Blade Runner, pero inspirado en la…Los juegos piratas de SinclairLa semana pasada escribí una lista de juegos favoritos año a año, y me colgué pensando donde estaba la Timex Sinclair 2068 con la que jugué los primeros juegos que recuerdo. Y…Pionerxs: Milena CanoneroLa expresión “película de época” busca dar la sensación de que lo que vamos a ver es una recreación histórica… pero la realidad es que la enorme mayoría del cine de “vestidos…Cronotripper 64 (31): Renegade, Kunio-kun y Double DragonNekketsu Kōha Kunio-kun (1986) es la base del beat ‘em up clásico. El movimiento en horizontal y vertical, los combos, la ambientación callejera. Double Dragon, Final Fight…Cronotripper 64 (41): Savage StarlightEl juego de ciencia ficción perdido de Naughty Dog. Entre el final de Jak & Daxter y el principio de la serie Uncharted, el estudio de Santa Monica soñó con una aventura de…Pioneras (3 de 5): Rieko KodamaAlgunos de los RPG más populares en todo el mundo son obra de una artista y diseñadora que viviera el éxito de Sega en los ‘80, su caída en los ‘90 y su reciente renacimiento.Juegos Condenados: Call of Duty Ghosts, el juego fantasmaDramas legales, fanáticos furiosos, y el estallido de una nueva generación marcaron el juego menos querido de la franquicia… ¿pero merece un rescate?Touhou, Tokimeki, Doujinshi: el cambio de manos del gaming otakuBullet hell, visual novel, dating sim, y el placer de ver los videojuegos de la cultura otaku recontextualizados por comunidades de diseñadorxs mujeres y LGBTQ.La invención del autor: de Sid Meier a Hideo Kojima¿Por qué la industria de los videojuegos es la única que oculta a sus trabajadores? ¿Y por qué trata a sus estrellas como descartables?Malvinas y los videojuegos: cenizas digitales del imperioUna provocación, una broma, un suceso y una simulación. Cuatro productos británicos que revelan el impulso colonialista que potencia a la industria de los videojuegos.