
Peter Molyneux renuncia a Microsoft
Es el fin de una era: uno de los grandes creadores de videojuegos modernos deja su propio estudio (Lionhead, hoy propiedad de Microsoft) y se dedicará al desarrollo de fichines…
Es el fin de una era: uno de los grandes creadores de videojuegos modernos deja su propio estudio (Lionhead, hoy propiedad de Microsoft) y se dedicará al desarrollo de fichines independientes. Otro giro inesperado en lo que parece ser la tendencia de la industria de 2012.
Peter Molyneux, creador de Fable, Dungeon Keeper y Populous abandona el estudio Lionhead, la empresa que fundó en 1997 y vendió a Microsoft en 2006, año en el que Molyneux se convirtió en uno de los “gurú” del desarrollo del videojuego para la recién nacida Xbox 360, trabajando en la exitosa serie Fable y colaborando detrás de escena en las estrategias comerciales de Microsoft, hasta que en 2009 fue nombrado director creativo de Microsoft Game Studios, donde fue fundamental su colaboración para el lanzamiento de Kinect.
Y aunque en los últimos años la carrera de Molyneux haya estado atada directamente a Microsoft, el diseñador inglés dejó una marca en la historia de los fichines con una serie de juegos legendarios bajo el nombre de Bullfrog: el Syndicate original (que poco tiene que ver con el actual), Magic Carpet, Dungeon Keeper, y dos juegos que iniciaron géneros que hoy siguen vivos: el “simulador de Dios” Populous, y el juego de administración de negocios que empezó con Theme Park. Molyneux vendió Bullfrog a Electronic Arts en 1995, pero el matrimonio no fue muy bien, y Peter usó su propio dinero para fundar Lionhead y diseñar uno de los juegos más originales de todos los tiempos: Black & White.
Pero Molyneux es mucho más que una lista de títulos y cargos. En sus más de 25 años de reconocimiento como creador, Peter Molyneux ha sido un filósofo de los videojuegos, a veces parodiado por su tendencia a la grandilocuencia, pero pocas veces ignorado. Si hay un tipo que conoce el funcionamiento de la industria, es justamente Molyneux.
Su partida deja en mala situación a Lionhead y en especial a Microsoft, que de a poco ha perdido sus mayores talentos exclusivos… no solo Molyneux, sino también el estudio Bungie creador de Halo y los hermanos Stamper que abandonaron Rare hace años, dejando uno de los estudios más queridos de Inglaterra a la deriva. El plan de Molyneux no debería sorprender a nadie: como muchos de los grandes creadores de los ochenta y noventa, se jugará por el desarrollo independiente, con un estudio llamado 22 Cans, fundado justamente por Tim Rance, que supo ser jefe técnico de Bullfrog y Lionhead.
Es que los diseñadores que formaron esta industria maduran, y saben que en los grandes estudios la experimentación creativa ya no existe. Como dijo Shigeru Miyamoto en una entrevista reciente, “Me interesaría hacer un juego pequeño, algo que yo pudiera crear solo”. Lo escuchan Tim Schafer , Chris Avellone y Brian Fargo, que buscan el apoyo de los fanáticos para crear los juegos que realmente quieren ver. Lo escuchan en Japón Fumito Ueda, Keita Takahashi, y Keiji Inafune, que abandonan las cómodas corporaciones en busca del futuro de los juegos. El impulso indie contagió a los titanes de la industria, y aunque hoy las grandes empresas queden sacudidas por la pérdida de tanto talento, muy pronto los gamers podremos cosechar los frutos de este gran éxodo creativo.