
Pioneras (2 de 5): Anne Westfall
Seguimos investigando el trabajo de cinco diseñadoras y programadoras notables del mundo de los videojuegos con un breve perfil de la primera “diseñadora indie”, responsable del…
Seguimos investigando el trabajo de cinco diseñadoras y programadoras notables del mundo de los videojuegos con un breve perfil de la primera “diseñadora indie”, responsable del brillante Archon y una ambiciosa aventura gráfica.
En 1982 el director de estrategia y marketing de Apple, Trip Hawkins, abandonó la empresa de Steve Jobs para fundar una desarrolladora de videojuegos que siguiera los mismos preceptos humanistas de diseño de la compañía de la manzanita. Su nombre era Electronic Arts, y la filosofía de sus primeros años queda perfectamente clara en un aviso del ‘83 que se pregunta “¿puede una computadora hacerte llorar?” y pasa a presentar a la empresa y a sus diseñadores estrella en una foto que parece la contratapa de un disco de pop ochentero y no una reunión de nerds listos para programar su próximo videojuego. Entre los presentes (que incluyen a luminarias como Bill Budge y Dani Bunten) destaca la única mujer: Anne Westfall. Anne, en ese momento, estaba terminando de trabajar en Archon, una ambiciosa variante del ajedrez diseñada por Paul Reiche (Star Control) y su marido Jon Freeman, con el que venían desarrollando juegos independientes como Starfleet Orion desde 1978.
La dinámica de Freeman y Westfall (y su estudio FreeFall) se diferencia de otras colaboraciones marido-mujer como las de Ken y Roberta Williams (empresario y creativa) o Brenda y John Romero (diseñadora y programador). En el caso de FreeFall, el creativo era Jon, y la programadora era Anne, que se especializó en el diabólicamente complejo Assembler 6502 de la línea 800 de computadoras de Atari para desarrollar “Tax Dodge” un juego cómico de estrategia en el que el jugador debía evadir impuestos. Este original proyecto llamó la atención de Hawkins, que convocó a la pareja a una reunión donde les preguntó cuáles eran sus proyectos soñados. Jon y Anne, adictos a los juegos de tablero, propusieron la modernización del ajedrez Archon y un proyecto todavía más ambicioso, la variante de “Clue” Murder on the Zinderneuf.
Este juego de aventura y misterio casi olvidado en el presente fue uno de los más originales ejemplos de narrativa procedural de los ‘80, permitiendo al jugador elegir entre 8 detectives distintos y armando casos completos a través de los brillantes algoritmos de Anne Westfall que contemplaban personalidades, actos y motivos de los sospechosos, haciendo de Murder on the Zinderneuf un juego infinitamente rejugable. El estrés de los tiempos de desarrollo de EA hizo que Freeman y Westfall dejaran de lado proyectos propios y se dedicaran a colaborar en diseño y programación, resucitando a Archon en 1994 y dedicándose a su primer amor: juegos de mesa y de cartas diseñados específicamente para juego en línea. Aunque hoy la pareja está retirada, Westfall fue esencial en la reconstitución de la Game Developers Conference luego de la controversial salida de Chris Crawford a principios de los años ‘90.
(Seguí leyendo el perfil de RIEKO KODAMA)
(Este artículo fue publicado originalmente en el número 113 de Revista Loaded)