
Brink: Reducí tus expectativas
Pocos días después del lanzamiento mundial de Brink, el jefe de su estudio de desarrollo dio una serie de entrevistas a sitios especializados en las que se quejaba porque “el 1%…
Reducí tus expectativas
Pocos días después del lanzamiento mundial de Brink, el jefe de su estudio de desarrollo dio una serie de entrevistas a sitios especializados en las que se quejaba porque “el 1% de los juegos tiene el 99% de las ventas”. Ese uno por ciento, por supuesto, pertenece al género de acción en primera persona, y aún sabiendo esto, Ham y su empresa Splash Damage se jugaron por revolucionar ese género. La intención fue noble. Los resultados, no tanto.
Brink es un juego de tiros por equipos basado en objetivos, como Counter-Strike, con cuatro clases de personaje al estilo Team Fortress 2, cada uno con su función específica, desde médicos que curan a sus compañeros hasta hackers que se infiltran en sistemas enemigos. A esta mecánica conocida, Brink suma un par de detalles originales: la capacidad de cambiar de clase “al vuelo” en cualquier punto de control del mapa y el sistema SMART, que permite realizar acrobacias al estilo del excelente y subvaluado Mirror’s Edge.
El planteo conceptual de Brink no podría ser más sólido, pero lo que realmente sorprende de este título es la altísima calidad de la dirección de arte. En un género en el que los tonos grises y marrones dominaron la paleta de colores durante muchos años, Brink ofrece un diseño de niveles vibrante, donde los azules, amarillos y rojos contrastan, transmitiendo una sensación de profundidad que parecía haber desaparecido de los juegos de acción. Es un estilo artístico que encaja perfectamente con la historia de una ciudad utópica en decadencia llamada “el Ark” y la guerra que se desata entre los que quieren huir de ella y los que la quieren defender a toda costa. A esto se suma un editor de personajes repleto de opciones y una interfaz limpia y clara que hace de cada interacción con el sistema un placer.
Los elementos individuales de Brink son, en teoría, ideales, pero es en la combinación donde Splash Damage (de la serie Enemy Territory) falla sin remedio. Los mapas que al principio parecen tan interesantes revelan estar muy mal diseñados, con claros cuellos de botella donde la acción se detiene y termina obligándonos a disparar, morir y resucitar corriendo al mismo lugar exacto durante 10 minutos de misión. El sistema SMART casi no se utiliza y solo en contadas ocasiones puede alterar el ritmo del combate. Los objetivos son confusos y el flujo del juego se altera constantemente al obligar a los jugadores a cambiar de clase para cumplir funciones necesarias para cada meta. La enorme cantidad de armas no oculta que la mayoría son variantes de ametralladoras y escopetas y que cada una se siente igual a la anterior: débil y liviana.

Para colmo de males, Brink está lejos de ser una experiencia completa, ya que su modo de un jugador es inexistente: una “campaña” narrada a lo largo de los mismos ocho mapas que se usan para el modo multijugador que se juega de forma idéntica pero con un equipo de compañeros manejados por la inteligencia artificial. Sospechamos que algo no está bien cuando el juego nos “soborna” con 1000 puntos de experiencia para que veamos un interminable video de media hora en el que se nos explica cada aspecto de Brink. Lo que haría un buen juego en un tutorial, este lo hace en una conferencia.
La inteligencia artificial merece un párrafo aparte. Sean amigos o enemigos, los “bots” son absolutos incompetentes. Los hackers se pierden en el mapa, los médicos pasean sin rumbo cuando uno está muriendo en el piso, y todas las clases tienen el hábito malsano de pararse frente a uno en el momento justo que logramos apuntar a los enemigos. Que por suerte son igual de torpes que los amigos. El modo de un jugador es una pérdida de tiempo, rescatada por los mapas de desafío, que enriquecen un poco la experiencia. Pero solo un poco.
Como si no alcanzara con los errores de diseño para terminar de hundir al juego, los Bugs de programación a los que Bethesda nos tiene acostumbrados surgen como cucarachas de cada recoveco de Brink. Retardos, cuelgues misteriosos, incompatibilidad con distintas placas gráficas… el día en que el juego salió a la venta, ya se podía bajar una actualización, que solucionaba varios problemas y, en una desagradable sorpresa, borraba todo el desarrollo del personaje en la versión PC. En una semana de juego, el juego actualizó tres veces y sigue sin andar correctamente.
Las clases de Brink están bien equilibradas, los elementos de evolución y desarrollo de personaje bien implementados, el sonido es superior a la mayoría de las entregas de este género. Brink no es genérico ni falla en todos sus aspectos, pero en la balanza, lo negativo lanza a lo positivo volando como si fuera una catapulta.

Ahogándose a mitad de camino entre la innovación y las ansias vendedoras, Brink resulta ser otra gran decepción para este joven 2011. Apresurado, vacío de contenido y lleno de errores de diseño que se podrían haber corregido, nos deja en las manos un juego ambicioso e impactante en su diseño que con un poco de cuidado podría haber sido algo realmente especial.
Xbox 360: BRINKANDO DE FURIA
Al cierre de esta edición la red PSN estaba caída, así que probar un fichín multijugador en PS3 hubiera sido inútil. Nuestra experiencia con la versión de Xbox 360 fue todavía peor que no jugarlo.
Varios juegos tienen problemas de “lag” (retardo en la conexión) pero en el caso de Brink es tan grave como para hacerlo injugable. Creíamos que el problema tenía que ver con la saturación de los servidores por el lanzamiento y la conexión desde Argentina, pero una rápida visita a los foros del juego nos confirmó que el lag era global.
Bethesda lanzó un parche unos días después del lanzamiento que solucionó levemente el lag atándolo con alambre al hacer inaccesible el modo de 16 jugadores en los modos “Campaña” y “Juego Libre”. Ahora solo se puede jugar con 8 “humanos” y 8 “bots”. Si uno busca en los menúes existe la opción de reactivar el modo de 16 jugadores para partidas tipo Custom o la configuración Big Teams, pero solamente para los que tengan una conexión privilegiada.
El diseño de personajes y el ambiente
La inteligencia artificial aliada y enemiga, los niveles
Review
265 notas en el archivoVer todas
The Sinking CityEl ambicioso juego de Frogwares basado en los Mitos de Cthulhu colapsa bajo el peso de mecánicas innecesarias, confusión temática, y la sensación de que el equipo preferiría estar…
Hello i Must be GoingSigo dándole al indie, aterrado por la presencia de Lincoln y Zero Dark Thirty en el disco. Algún día las tendré que ver, pero mientras sigo paseando por Park City. El formato ya…
De niños y de titanesAlgo hay de extraño en la percepción de estos dos juegos por parte de los gamers. En pocos años pasaron de ser juegos de culto casi desconocidos a clásicos incuestionables y…
Assassin’s Creed IV: Black Flag - Freedom CryLas cadenas que te atan
Game of Thrones S06E06 (spoilers)¿Podrá superar HBO el glorioso capítulo de la semana pasada? Hacé click y enterate.
Game of Thrones S08E04: “The Last of the Starks”El tedioso día después de la batalla trae sorpresas, traiciones, y una muerte que no nos vimos venir.
Oshi no Ko (Live Action)Nah bue. El live action de Oshi no Ko está a otro nivel. Los tráilers estaban lindos, el casting es fiel, pero no me esperaba que estructuren la historia así. Hay una decisión en…
X-Men Apocalipsis (mirada Marvel)Un fanático de Marvel revisa una película de Marvel. Obvio que le iba a gustar pero… ¿TANTO?
La Gran Estaca¡Que lindo que mi último cómic de 2023 sea de lo mejor que leí en el año!
The Deep Blue SeaEmpieza con un intento de suicidio, parecido al que daba cierre a The House of Mirth, con la que esta adaptación de Rattigan juega a mi entender más de un contrapunto. Davies…
Soulcalibur: Lost Swords — Oportunidades PerdidasOportunidades Perdidas
Dragon Age IISabíamos que la sombra de Dragon Age: Origins iba a ennegrecer la recepción de Dragon Age II. Origins fue un éxito de crítica y ventas, un universo creado especialmente para el…